Se abre la convocatoria para el cuarto premio Geoffrey Deckers

El galardón, impulsado por Cruelty Free Europe, ayuda con 6.000 euros a proyectos enfocados a acabar con la experimentación animal

8 noviembre 2023

Toda organización europea, que cumpla unos mínimos detalles (ver requisitos abajo) puede optar hasta el próximo 30 de noviembre al Geoffey Deckers Award, premio que concede desde 2021 la organización Cruelty Free Europe, de la cual Ong ADDA forma parte. Se trata de un galardón destinado a pequeñas entidades, las que no superan anualmente los 100.000 euros de ingresos, para ayudarlas y facultarlas por llevar a cabo sus proyectos.

El objetivo es muy claro. Hacer piña y tanta fuerza como se pueda para cambiar el marco vigente y apartar las pruebas con los animales de la ciencia y la docencia. Se aceptan campañas al respecto, formativas, públicas o bien divulgativas. El caso es fomentar métodos alternativos, de cultivos celulares, órganos en chip o sistemas biológicos que abundan. Procedimientos que aparte de ser fiables, no conllevan sufrimiento a especies vivas.

Gracias a este premio, que tiene una dotación de 6.000 euros, la organización EcoVegAnimals consiguió suprimir el uso de animales de la Facultad Veterinaria en la Universidad de Sarajevo (2022) y este mes de octubre la asociación búlgara Campaigns and Activism for Animals in the Industry (CAAI), llevó a cabo la primera conferencia sobre experimentación en este país balcánico.

La distinción llega a su cuarto año de vigencia. Y lo hace, como siempre, en la memoria del que fue cofundador, en 1998, de la organización neerlandesa Een Dier Een Vriend. Geoffrey Deckers fue un gran luchador en favor de los animales. Basaba su acción en la cooperación entre entidades. Fue coordinador de PETA en los Países Bajos, fiel a la ECEAE (European Coalition to end Animal Experiments) y miembro desde su eclosión en 2019 de Cruelty Free Europe. A raíz de su fallecimiento (06/2020) se ha creído conveniente que su nombre pueda inspirar a otros a seguir sus pasos convencidos.

Requisitos para optar al premio:

  • Ser una organización con sede en el continente europeo.
  • Enfocarse en un trabajo dirigido a poner fin a la experimentación animal.
  • Ser una entidad no violenta e inclusiva.
  • Recibir al año menos de 100.000 euros de ingresos.

Temas que pueden desarrollarse:

  • Campañas públicas en defensa de los métodos alternativos.
  • Actividades de formación.
  • Proyectos divulgativos.

Plazo de presentación de las candidaturas:

Hasta el próximo jueves 30 de noviembre a las 23:59h.

Entrega:

Como cada año y para coincidir con el cumpleaños de Geoffrey, el premiado se anunciará oficialmente el sábado 13 de enero.

Últimas entidades galardonadas:

  • 2021: CAAI (Campaigns and Activism for Animals in the Industry): Entidad fundada en 2017 en Bulgaria.
  • 2022: EVA (EcoVeg Animals). Organización fundada en Sarajevo (Bosnia Hercegovina) en el 2019.
  • 2023: Ébredő Bolygó Alapítvány (Awakening Planet Foundation), basada en Budapest (Hungría).

ENLACES DE INTERÉS:

Convocatoria y formulario para aplicaciones en la web de Cruelty Free Europe (17/10/2023): https://www.crueltyfreeeurope.org/nominations-now-open-geoffrey-deckers-award-2024

Nuevos pasos en Europa para investigar pirógenos sin animales

Un artículo científico resume las distintas conclusiones de una conferencia liderada por la EDQM (European Directorate for the Quality of Medecines & Health Care) y confirma la senda trazada para eliminar completamente los ensayos de conejos.

11 Octubre 2023

Foto: iStock

Poco a poco, pero afortunadamente las alternativas a la experimentación con animales se abren paso en Europa. Prueba de ello fue la conferencia celebrada en febrero, “The future of pyrogenicity testing: Phasing out the rabbit pyrogen test”, que ahora mismo se ha plasmado en un informe publicado en la revista Biologicals.

El evento, que transcurrió en dos jornadas, fue organizado en conjunto por la EDQM (la Farmacopea Europea), la Asociación Europea para las Alternativas a la Experimentación con Animales (European Partnership for Alternative Approaches to Animal Testing (EPAA) y el Consejo. Incluyó varios debates y ponencias por parte de ejecutivos de instituciones continentales, así como de investigadores de Alemania, Francia, Bélgica, Canadá, China, Japón, India o Brasil.

El motivo principal del acto fue el de constatar los importantes pasos que se han hecho para erradicar las pruebas de conejos, fomentar la cooperación entre actores, impulsar la formación de los científicos y detectar las flaquezas que impiden que el proceso de transición hacia los métodos alternativos fluya más rápidamente.

¿Qué son los pirógenos y cómo se detectan?

Se denominan pirógenos las sustancias o agentes vivos que actúan sobre el hipotálamo (porción del cerebro que entre otras funciones sirve como enlace entre los sistemas nervioso y endocrino) y producen un aumento de temperatura corporal (la fiebre). De forma mayoritaria pueden encontrarse estos tres tipos:

  • La Interleucina – 1: un tipo de citocina, o molécula señalizadora, producida cuando células como macrófagos o mastocitos del sistema inmune son activadas por un agente externo.
  •  Los liposacáridos: ubicados en la membrana exterior de las bacterias Gramnegativas, como son la Salmonella o Escherichia, distingidas de las otras por tener esta sustancia y otras diferentes.
  •  Y los distintos patógenos (virus o bacterias que causan una respuesta del sistema inmune que deriva en el mencionado incremento térmico).

Estos elementos pueden dividirse según sean endotoxinas o exotoxinas. Las primeras se hallan en la pared celular de diversas bacterias (como ya se mencionaron los lipopolisacáridos), mientras las segundas son sustancias secretadas por patógenos (como lo es la toxina Botulínica, o Botox, liberada por la especie Clostridium botulinum), que potencialmente pueden convertirse en muy dañinas para el conjunto del organismo.

El test en conejos

La ciencia respaldó siempre la investigación en este campo con las pruebas de conejos (Rabit pirogen test, por su denominación inglesa). Esta metodología comenzó a aplicarse en 1942. Se emplean para ella estos pacíficos mamíferos lagomorfos que son inmovilizados por el cuello, y sometidos a la inoculación de sustancias administradas por vía intravenosa, a través de la oreja. Se comprueba consiguientemente si hay reacción de fiebre en los conejos y se deduce de ahí si la dosis concreta puede constituir peligro para el organismo. Son ensayos que comportan agonía y sufrimientos muy notables a estos animales, y en gran parte de ocasiones finalizan con su muerte, bien por los daños causados o porque no pueden servir más a su propósito.

Científicamente hablando, estas pruebas, que no fueron nunca validadas, tienen dos lagunas claras. La primera es la imposibilidad de profundizar más en los detalles a nivel  cualitativo, relativos a los tipos de pirógenos que se detectan. La segunda es la evidente diferencia metabólica entre un ser humano y un conejo, que viene a ser casi igual a comparar coles con peras, de ahí los múltiples problemas detectados en estadios posteriores, en la inyección de vacunas, la administración de fármacos o la colocación de ciertas prótesis a humanos.

Las alternativas

Por todo ello, y la mayor conciencia a nivel ético de la ciudadanía, se encuentran ya disponibles otros métodos alternativos validados. El primero, el LAL (Lysate Amebocyte Limolus) que es usado desde 1977, y cuestionado pues se basa en la extracción de sangre del cangrejo herradura del atlántico (Limulus polyphemus) de la cual se aprovechan los distintos amebocitos (células fagocitarias presentes en los invertebrados) que se activan ante las endotoxinas. Derivado de este, y desde 2004 en adelante funciona el llamado rFC (o factor C recombinante) consistente en proteínas producidas a partir de la ingeniería genética, que poseen igualmente la capacidad de detectar únicamente endotoxinas.

Pero el más completo y menos invasivo es sin duda el MAT (Monocyte Activation Test), validado por la ECVAM (European Center for the Validation of Alternative Methods) en el año 2006, incluído el 2008 en la FDA (Food and Drug Administration) americana e insterado el 2009 en el capítulo 2.6.30 de la Farmacopea Europea. Se basa en preparados in vitro de monocitos que provienen de sangre humana y líneas celulares cultivadas. A parte de resultar sumamente preciso tiene la capacidad de identificar de igual forma tanto a las endotoxinas como a las exotoxinas.

¿Fin de los ensayos de conejos: 2026?

A pesar del desarrollo de estas pruebas más éticas y robustas, el descenso en los ensayos de animales no ha sido hasta ahora el deseado. En el 2015 unos 50.000 conejos se utilizaban aún en la Unión Europea en 14 estados miembro. Desde entonces el empleo de este método ha bajado un 50% y ha quedado concentrado en 10 países, entre los cuales España, que usa más de 8.000 animales cada año.

En 2021 la Farmacopea Europea (EDQM) tomó el compromiso de poner fin a este experimento en 5 años (2026). Publicó para ello (2022) la Estrategia de Pirógenos (New Pyrogenicity Strategy), que prevé redactar un nuevo capítulo para dichas sustancias (5.1.13) y suprimir los ensayos de conejos en más de 60 textos. Las principales dificultades para llegar a este punto tan deseado son el precio, la disponibilidad de los sistemas (kids) de MAT, y la aún escasa colaboración y formación que existe entre la ciencia y las diferentes instituciones. Este acto, y el artículo que ha derivado, tratan de solucionar estas carencias, y avanzar para que Europa finalmente lidere este cambio y pueda empujar a su turno a otros países que presentan más retraso, consolidando un modelo más fiable para la salud humana, y respetuoso, de una vez por todas, con los animales.

  Enlaces de interés:     

La Comisión Europea se compromete a adoptar medidas y a trazar un plan para la eliminación gradual del uso de animales en la experimentación y en las pruebas de toxicidad de los productos químicos.

30 junio 2023

Respuesta definitiva de la Comisión Europea a la Iniciativa Ciudadana Europea (ECI)  “End Animal Testing” “Save Cruelty Free Cosmeticsen la que ha participado activamente Ong ADDA como miembro de Cruelty Free Europe y  European Coalition to End Animal Experiments (ECEAE) dos de las coaliciones impulsoras, junto a  Eurogroup for Animals, Humane Society International y PETA (People for the Ethical Treatment of Animals), con la ayuda de las marcas de belleza y de cuidado personal: The Body Shop y Dove, que fue lanzada a finales de agosto de 2021, logrando superar el millón de firmas con la expresa solicitud de: consolidar la prohibición de usar animales en las pruebas de cosméticos, reforzar la normativa sobre las sustancias químicas para favorecer los métodos alternativos y adoptar un plan para acabar definitivamente con los tests en animales en Europa. La respuesta oficial llegó el 25 de julio, fecha límite del plazo que la propia Comisión había marcado.

Entre los compromisos positivos adoptados por la Comisión en respuesta a la ICE figuran los siguientes:

  • Reafirmación del bienestar animal como objetivo prioritario.
  • Desarrollar una hoja de ruta para poner fin a todas las pruebas obligatorias en animales para productos químicos industriales, pesticidas, biocidas y medicamentos humanos y veterinarios.
  • Explorar la creación de un comité científico de expertos para proporcionar asesoramiento sobre el desarrollo y la adopción de enfoques no animales.
  • Proponer una acción del Espacio Europeo de Investigación para coordinar las políticas nacionales que sustituyan el uso de animales en los laboratorios y aceleren el desarrollo y la aplicación de métodos sin animales.
  • Organizar uno o más talleres con expertos para determinar futuras áreas prioritarias de investigación para acelerar la transición hacia la ciencia libre de animales.

El punto más negativo, lo ha significado la desestimación de uno de los puntos solicitados por la ECI, en relación al cumplimiento -sin excepciones- de la prohibición de utilizar animales en el ámbito de los cosméticos, alegando la Comisión que el reglamento vigente en esta materia (Reglamento 1223/2009, de 30 de noviembre) ya prohíbe la comercialización de bienes o ingredientes en el ámbito de la cosmética, reconociendo la contradicción originada, a partir del año 2020 con la legislación de químicos (REACH) que obliga a realizar experimentos para las sustancias que, supuestamente, pudieran ser peligrosas para los trabajadores o el medio ambiente, sin excluir los ingredientes de uso cosmético.

Finalmente, frente a tal incoherencia, la propia Comisión ha optado por condicionar su futura actuación a la decisión de la resolución de los dos procesos en curso, que está evaluando el Tribunal de Justicia de la Unión Europea y cuya sentencia podría sentar jurisprudencia y tener capacidad de acelerar o detener la aprobación de nuevas normas.

La ciudadanía y todas las partes implicadas en la Iniciativa Ciudadana Europea, seguiremos con la máxima atención el cumplimiento de los compromisos adquiridos por la Comisión, y el despliegue de medidas que deberán ser adoptadas para la consecución de los objetivos asumidos.

La ECI de cosméticos es la novena, de las 100 planteadas desde el 2012, que supera la validación y alcanza la respuesta de los comisarios. Después de “Stop Vivisection” (2015), es la segunda en tratar el campo de la experimentación y la quinta que se ha ocupado del bienestar animal. Recientemente, la han precedido la Iniciativa “Stop Finning” para detener el comercio de aletas de tiburón, y “Fur Free Europe”, que espera, después de su validación el 14 de junio de 2023, una respuesta para prohibir los productos y las granjas de animales para piel.  

Referencias:

Banco pionero de organoides para reducir la experimentación con animales

El proyecto FARMBANK impulsa la investigación alternativa con la creación del primer almacén a nivel estatal de tejidos de especies de granja.

25 mayo 2023

Los experimentos con los animales siguen siendo numerosos en España. Según el último “Informe sobre usos de animales en experimentación y otros fines científicos, incluyendo la docencia”, documento que cada año elabora el MAPA (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación), en el global del estado tuvieron lugar en 2021, 1.289.315 ensayos. De estos, un 9,5% (122.881) involucraron a especies de granja. Más concretamente se realizaron 9.669 pruebas en cerdos, 2.062 en vacas, 1.692 en ovejas, 159 en cabras, 303 en équidos y 108.996 en aves de corral.   

Invertir esta tendencia es tan solo una cuestión de tiempo. Los organoides humanos, células extraídas de pacientes vivos que abren una enorme puerta hacia la medicina personalizada, ya se han empleado en diferentes ocasiones. Ahora es un nuevo proyecto, FARMBANK, el que acerca por primera vez la inercia a la investigación veterinaria.

¿Qué es el proyecto FARMBANK?

Hace tiempo que en el CRESA (Centre de Recerca en Sanitat Animal), un departamento del Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA), empresa pública creada por la Generalitat de Catalunya hace 38 años, se viene desarrollando una  línea de organoides que deriva de los cerdos. Los progresos en este sentido, fuertes en países como puedan ser Holanda, Reino Unido o Alemania, ya se estaban implantando con la voluntad de hacerse más robustos. Sin embargo son campañas que requieren de inversión para desarrollarse plenamente. Un dinero que ha llegado finalmente de la mano del Ministerio de Ciencia e Innovación y de los fondos europeos Next Generation. La ética y conciencia que se extiende entre los ciudadanos y una creciente necesidad científica de nuevos métodos alternativos, ha acabado culminando con la aprobación de dicha iniciativa. FARMBANK es pues un gran plan a largo plazo, ubicado en el Campus de Bellaterra, en Barcelona, (la sede del CRESA), en que participan asimismo el Irsi Caixa (un consorcio de investigación creado en 1981), el Barcelona Supercomputing Center y la empresa madrileña que trabaja con aplicaciones de biotecnología Pharma Mar.  

Iniciativa pionera

No existía hasta ahora ningún banco de organoides semejante. Este va a ser el primero que trabaje con minitejidos provenientes de animales destinados a la cría. El equipo de investigadores elabora en un primer estadio modelos diversos provenientes de aves de corral y cerdos. En concreto están reproduciéndose las estructuras que comprenden el sistema digestivo, el pulmonar y las vías respiratorias (cavidad nasal), los lugares por los cuales entran y en los que se ubican los patógenos que quieren estudiarse. Se prevé en una segunda fase ensanchar el espectro a los rumiantes, aunque la continuidad del plan queda sujeto a nuevas fuentes de financiación.

El objeto principal de este biobanco es dar servicio a la investigación sobre el comportamiento de algunas enfermedades que de forma muy común afectan a las especies descritas, dolencias en auge como son la gripe aviar o la peste porcina. De otro lado ahondar en las zoonosis, afecciones que pueden saltar de animales a humanos, caso de los coronavirus recientes (MERS o SARS-CoV-2). Los modelos servirán también para probar nuevos remedios e indagar en la reacción que los distintos virus desarrollen ante varios tratamientos. La intención es que estas estructuras conservadas en mixturas químicas que actúan como congelantes, queden ya guardadas de por vida y sirvan no tan solo al personal del CRESA sino a todos los científicos que lo requieran. 

¿Cómo funcionan los organoides?

Los mini-órganos o en este caso los mini-tejidos, son como indica su nombre, cuerpos muy poco visibles, a pequeña escala, que imitan y reproducen el funcionamiento de este tipo de sistemas en los seres vivos. Se elaboran a partir de biopsias, que son extracciones celulares de pacientes, bien humanos, o bien como en este caso, de animales. Las células madre, las que son capaces de engendrar a otras para cualquier parte y órgano del cuerpo, son “formateadas” a través de factores de crecimiento para originar las celdas específicas del tejido que se requiere. Son dispuestas en cultivos acondicionados con nutrientes y temperatura deseada, y ellas mismas se organizan, a partir de ahí, como lo harían dentro de un ser vivo. Su ventaja es la gran versatilidad que ofrecen para probar repetidamente en ellas fármacos u observar el comportamiento de un patógeno. Su principal traba es que son caras, no más que la experimentación con animales, y que carecen aún de una visión global de la reacción inmunitaria. Un factor que queda ya resuelto con los existentes órganos en chip, placas muy pequeñas que conectan diferentes organoides por medio de un fluido que imita a la perfección la sangre humana. Se trata no obstante de artilugios todavía escasos en España.    

Enlaces de interés:

Se mantienen las cifras de experimentación con animales en Europa

La Comisión Europea publica los nuevos datos oficiales que hacen referencia a 2020

18 abril 2023

7.938.064 animales fueron sometidos a ensayos en el 2020 dentro del marco comunitario. La cifra es más baja que en el 2019 (8.579.439 sin contar al Reino Unido), sin embargo el tema tiene trampa y algunos matices. De entrada, este informe, publicado por primera vez en primavera, se refiere a un año marcado por las restricciones, en que parte de la actividad, también la de los laboratorios, fue distinta. Asimismo el documento deja aparte al Reino Unido, que precisamente en 2020 oficializó el Brexit y mantiene desde entonces un estatus diferente fuera de la Unión. La estadística lanzada el pasado 31 de marzo, por lo tanto, cuenta solo lo que han reportado los actuales 27 estados miembro más Noruega. El país escandinavo no integra la Unión pero comparte actividades y campañas dentro del Espacio Económico Europeo.

Igualmente se ha de ver que la presentación de datos ha contado con variables diferentes a lo largo de los años, cosa que hace muy difícil su comparación. En los primeros reportes de la década de los 90 los países que integraban la Unión Europea eran 12, y a medida que se progresaba en las publicaciones iban aumentando paulatinamente. Los animales no usados en experimentos pero empleados para crear y mantener líneas genéticas de ensayos, comenzaron solo a incluirse en 2018. Y por si esto fuera poco los informes hasta 2017 tuvieron carácter trianual.

Otra cosa que cabe diferenciar es la cifra de “animales empleados” o de “usos”. El primer término es claro, y el segundo incluye las veces distintas que un mismo individuo se utiliza reiteradamente para experimentos. Como hay muchos animales que repiten, y que son de esta manera sometidos a sufrimientos mayores, la segunda cifra será siempre superior a la primera. En este caso concreto, si decimos que se emplearon 7.938.064  animales en 2020, debemos tener en cuenta que el número de usos, que también desglosa la estadística, fue al final de 8.753.304.

Datos generales

Añadiendo esto y teniendo en consideración que en el presente año dejan de sumarse los muchos experimentos realizados en el Reino Unido, que en el 2019 fueron un total de 2.304.461, no se puede hablar de un decremento, sino más bien de una estabilización que tiende muy tímidamente hacia la baja. Y el papel de España sigue siendo preocupante. Es el cuarto país en usos de animales (732.831) solo por detrás de las cifras que emanan de Alemania (1.897.640), Francia (1.643.787) y de Noruega (1.422.041). Ocupa también la cuarta posición en la utilización de monos. Fueron en total 475, por los 3.996 de Francia, los 2.031 de Alemania y los 504 que se emplearon en Italia. Sometió también a pruebas de laboratorio a 789 perros del conjunto de 14.096 usados en Europa. 

Por lo que hace referencia al daño ocasionado a los distintos individuos no se está muy cerca del “Refine” que indican las 3R que manda la Directiva 2010/63/UE. Todavía aquello leve no supone mayoría. Un 37% de animales siguen sufriendo unas consecuencias moderadas, un 10% severas y un 4% no se recupera.

Y en términos generales la investigación de base continúa suponiendo en objetivos la parte mayoritaria (38%), seguida de cerca por las pruebas de ciencia aplicada (29%) y las que sirven meramente a la regulación (16%). En cuanto a los tipos de animales los ratones (48,9%) y los peces (27,6%) siguen en cabeza, mientras que los cefalópodos notaron un descenso originado muy probablemente por las circunstancias de confinamiento.  

Enlaces de interés:

Nueva alternativa al Test de Draize

El ensayo de irritación ocular en conejos podrá sustituirse por un estándar alternativo en 2 años.

20 marzo 2023

Foto: Cruelty Free Europe

El Ministerio Federal de Educación e Investigación de Alemania finanza desde 2020 un proyecto muy prometedor. Se trata del ImAi “Validation of an impedance-based eye damage test for determining all GHS categorie”. Una iniciativa que lidera el Centro Translacional de Terapias Regenerativas del Fraunhofer Institute for Silicate Research, con sede en Würzburg (Baviera), y en la que participan asimismo el Instituto de Tecnología Farmacéutica de la Universidad Goethe de Frankfurt y el Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos. El objeto del trabajo colaborativo, que se alargará después de su plazo inicial (noviembre de 2020 a marzo de 2023) no es otro que el de dar un paso ya casi definitivo hacia una alternativa más precisa para el Test de Draize.

¿Qué es el test de Draize?

Las sustancias químicas que se hallan sobre todo en productos de limpieza pueden causar daño o irritación a los ojos. Si una gota de ácido o de líquido alcalino, como puede ser un detergente, se escapa por accidente hacia la córnea, esta puede destruir parte del tejido y derivar en perjuicios leves o severos hasta la ceguera. Para impedir estas situaciones, los constituyentes (ingredientes y productos), susceptibles de tener afectación directa en este caso para la visión humana, han de ser probados previamente. El experimento tipo en este campo es el modelo que los toxicólogos John Draize y Jacob Spines, de la Food and Drug Administration (la Administración de Alimentos y Medicamentos americana) patentaron en el 1944. El ensayo, que puede emplearse igualmente para la irritación de la piel, se aplica sobre conejos aunque anteriormente había utilizado también perros.

En su desarrollo se inoculan 0,5 mililitros del compuesto que es objeto de la prueba en el ojo del conejo y se dejan reposar una hora. A partir de allí se va observando si en un plazo máximo de 3 semanas se produce algún tipo de enrojecimiento, inflamación, opacidad, hemorragia o ceguera. En función de aquello reportado se incluye a la sustancia dentro del sistema CLC (Classification and Labelling of Chemicals) entre una de sus tres categorías: daño irreversible (1), daño reversible (2) o químico sin consecuencias (3). Se estima que anualmente en la Unión Europea se realizan unos 800 ensayos de Draize, unas pruebas que involucran a una cifra mayor de animales. En estos procedimientos los conejos sufren por los estropicios que conlleva el propio experimento pero también por su encierre en jaulas individuales y por el estrés que les genera el cúmulo de condiciones antinaturales con las que se les obliga a convivir.  

Novedades del proyecto ImAi

Aunque severas alternativas ya hayan sido investigadas y aplicadas en el campo de irritación ocular, muchas de ellas no permiten todavía discernir exactamente la categoría del daño que causa una sustancia. Se concluye simplemente si estas tienen o no tienen perjuicios para el ojo, pero no la gradación de desperfectos que pueden ocasionar. El nuevo modelo es un tejido cultivado in vitro hecho de células de córnea humana, combinadas con membranas celulares que le confieren su condición de aislante eléctrico. Una propiedad que hace posible mediante espectroscopía de impedancia (resistencia eléctrica) calcular la fortaleza del tejido y ver en qué medida sufre daños después de la aplicación del ingrediente que se quiere comprobar. Cuanto mayor sea el perjuicio que se cause a las distintas células más baja será su resistencia eléctrica.

El procedimiento aparte, no es destructivo, y permite predecir también el plazo de recuperación del tejido. El nuevo sistema llega ahora a su última fase de validación, en la cual se van a contrastar los resultados obtenidos en los distintos laboratorios. Cada uno aplicará 30 sustancias tipo al método de ensayo. Si las conclusiones no difieren se constatará que el criterio ya mencionado es válido y que puede ser desarrollado y adoptado a nivel internacional. Se prevé que en un plazo de 2-3 años, y en constante colaboración con la OCDE (la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) el invento pase a ser ya nueva guía para emplearse a escala planetaria y evite, de este modo, un sufrimiento inútil a cientos de miles de animales indefensos.

     

ENLACES DE INTERÉS:

Décimo aniversario de la prohibición para testar cosméticos en animales

El Intergrup for Animals insta a la Comisión Europea a implementar cambios normativos que afiancen la Resolución de 2013.

15 marzo 2023

Acto de fuerza y presión, diez años después de la entrada en vigor de la regulación que  puso fin a la comercialización de productos cosméticos probados en los animales. El Intergroup on the Welfare and Conservation of Animals, colectivo de Eurodiputados que desde hace ya 40 años se encarga de confeccionar informes, proponer enmiendas, e impulsar acciones concernientes al bienestar animal, entregó el pasado 11 de marzo una carta dirigida a los comisarios Thierry Brenton (responsable de mercados interiores) y Virginijus Sinkevičius (encargado de la acción en medio ambiente, océanos y pesquerías). En el texto (adjunto) se recuerda la efeméride, y por encima de todo se quiere advertir de la amenaza que las nuevas normas de revisión de productos químicos suponen para las especies que se emplean en experimentos.

Petición de medidas urgentes

La Comisión Europea anunció recientemente la adopción de un pack de normas, que han de acelerar la aprobación de nuevos métodos de ensayo para los productos e ingredientes de la química. Se han incorporado al REACH (Reglamento de Registro, Evaluación, Autorización y Restricción de Sustancias Químicas), tests adicionales para el campo de la toxicología, que en su mayoría, de momento, no comprenden animales. El peligro, sin embargo, está latente desde octubre del pasado 2020, mes en el que se difundió la Estrategia de Sostenibilidad para Sustancias Químicas, enmarcada en la reforma estructural del Pacto Verde Europeo (refrendado a cargo del Consejo el 12 de diciembre de 2019). Ésta busca comprobar más cuidadosamente que los ingredientes que se emplean en la industria química, no comporten consecuencias negativas ni para el ambiente, ni tampoco para los trabajadores o consumidores. El reciente plan persigue una mayor seguridad y conciencia, pero incluye la revisión extra de productos, también de cosméticos, y puede perfectamente conllevar un incremento en el uso de animales.

El ente comunitario ya ha empezado el proceso de consulta y modificación de los dos reglamentos que incumben a la ECHA (la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas): el REACH y el CLP (Classification, Labelling and Packaging) el que rige en materia de comercio, información y etiquetado. Desde las distintas organizaciones europeas, en las que se incluye también ADDA, ya hace tiempo que se viene denunciando la contradicción en la que ha entrado la Comisión en los últimos dos años, en los cuales ha ignorado sus propias regulaciones y ha requerido, de nuevo, pruebas de cosméticos en animales. La carta del Intergroup insiste en la premisa, y hace un llamamiento a no romper las prohibiciones y a adoptar cambios valientes para apostar por los métodos alternativos.

Contexto legislativo

La prohibición de experimentar cosméticos en animales en el seno de la Unión llegó tras una larga lucha de distintas organizaciones europeas. En el 2009 se aprobó el Reglamento (CE) nº 1223/2009, de 30 de noviembre, que implementa el veto a esta práctica. Una norma que fue ampliada en 2013 con la expresa prohibición de la venta y comercialización de productos cosméticos testados previamente en animales. En 2018 el Parlamento lanzó una resolución para extender esta ejemplar legislación a nivel internacional. Y finalmente en septiembre de 2021 la Eurocámara votó a favor de la implementación de un plan con plazos y fechas concretas para poner fin a todos los experimentos con los animales.

El éxito confirmado de la Iniciativa Ciudadana Europea “Save Cruelty Free Cosmetics”, que alcanzó las 1.217.916 firmas validadas el pasado 25 de enero, es el último gran hito que ha de servir de herramienta para fortalecer la legislación que está en vigor. El posicionamiento del Intergroup, por la representatividad que tiene, suma fuerza y abre una senda prometedora para avanzar, en primer lugar, hacia una comprobación de tóxicos, polucionantes, disruptores endocrinos y contaminantes varios, a partir de métodos alternativos, sin necesidad alguna de utilizar a inocentes animales.

Enlaces de interés :

Paso adelante en la investigación con organoides para combatir enfermedades cerebrales

Investigadores del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla demuestran que estos modelos son más eficaces y prácticos que los tests con animales.

1 enero 2023

Los cultivos celulares pueden reemplazar la mayoría de aquellos ensayos que se desarrollan todavía en animales. Es una constatación tratada ya ampliamente en este blog, pues su estudio y crecimiento ha resultado exponencial dentro del mundo de la biomedicina los últimos años. Los avances, sin embargo, se suceden día tras día, y progresivamente se hace más urgente y evidente la necesidad de dejar de infligir un sufrimiento absurdo a otras especies.

Esta vez la positiva y esperanzadora novedad provino de un equipo de investigadores andaluces de la Red de Diseño y Traslación de Terapias Avanzadas, en cooperación con el grupo de Neurociencia Aplicada del Instituto de Biomedicina de Sevilla. Los científicos han diseñado, a partir de un banco de células madre pluripotentes, aquellas que tienen la capacidad de convertirse en otras semejantes o en tejidos específicos, organoides cerebrales que han servido como base para poder ensayar terapias novedosas en la cura de ciertas enfermedades. En un tiempo de entre uno y dos meses, estos cultivos in vitro se han tornado en diminutos órganos, con tejidos diferentes identificados, que cumplen perfectamente las mismas funciones que a mayor escala desempeñan los presentes en el cerebro de un ser humano.

Modelo perfecto para la investigación

Es el primer paso para investigar nuevas terapias. Los nuevos minitejidos servirán de base viva y en 3 dimensiones para probar la eficacia de nuevos medicamentos o remedios avanzados. Son minicerebros que además han sido elaborados sin infligir sufrimiento alguno a ningún animal, y que son perfectamente comparables con los de cualquier humano y hasta tienen la capacidad de poder ser en poco tiempo personalizados. Los minicerebros diseñados en Sevilla han demostrado ser, a parte, eficaces de igual forma o hasta más que los roedores, especialmente ratones, que suelen usarse para comprobar la viabilidad y la seguridad de tratamientos contra las enfermedades neurológicas. Se trata en definitiva de moldes más rápidos, sencillos, y específicos, que pueden acelerar los tratamientos y dar pasos de gigante para mejorar nuestra salud, y servir de fundamento en la batalla contra graves afecciones como el cáncer o el alzheimer. Es el resultado de este nuevo estudio, publicado en un número especial de la Revista Animals que se centra únicamente en casos de biomedicina alternativos a la clásica investigación con animales.  

Medicina regenerativa sin sufrimiento animal

Otra vez, enésima en el mundo de la biomedicina, vuelve a concluir la ciencia que cualquier especie viva es poco comparable con un ser humano, y que por muchos retoques, inyecciones y cambios de genes, un ratón, un hurón o un conejo disponen de una anatomía y un metabolismo que funcionan con pautas muy diferentes a aquellas que rigen en una persona. Concluir y trasladar pues las reacciones que suceden en el cuerpo de estos animales hacia un escenario clínico futuro humano es poco menos que una lotería o una imprecisión mayúscula.

La importancia que acarrean las terapias en la medicina regenerativa hacen de este nuevo estudio una pieza básica y crucial para avanzar. Se trata de un mundo aún con múltiples interrogantes que va acaparando progresivamente el interés a causa de su enorme potencialidad y funcionalidad. Afecciones que no tienen un remedio todavía, pueden reducir sus consecuencias o sanarse por completo introduciendo al organismo células embrionarias (las que tiene un embrión originario a los pocos días de su formación) o células madre adultas programadas para poder convertirse en otras que sirvan para regenerar tejidos que han sido dañados.

Estas grandes posibilidades van ceñidas, no obstante, a otros riesgos que hay que comprobar con anterioridad. Por este motivo las autoridades requieren de ensayos de regulación con tal de cerciorarse de que estos tratamientos no conllevarán efectos secundarios ni inmunológicos adversos. Estas pruebas, hasta ahora, se han venido realizando mayormente en ratones inducidos con alteraciones específicas, hecho que provoca ya de entrada un sufrimiento inherente a estos animales que suelen tener por ende, y científicamente hablando, un fin trágico e innecesario. Además de ser más rápidos y comparables, los innovadores organoides cerebrales pueden sustituir de ahora en adelante el sufrimiento de miles de especies inocentes.           

Enlace de interés: Artículo científico sobre la investigación publicado en la revista “Animals”. Leer artículo aquí

Air France confirma definitivamente que cesa el transporte de primates

La aerolínea francesa asegura finalmente que a partir de junio no permitirá que estos animales puedan viajar más en sus aviones.

17 diciembre 2022

Tan solo faltaba la confirmación final. La fecha definitiva en la que Air France, efectivamente, detendría el negocio del traslado de macacos. La compañía gala, con sede en Tremblay en France, núcleo muy cercano a París, anunció el pasado mes de junio textualmente que “en coherencia con su estrategia, se decidió finalmente a acabar con el transporte de primates, hecho que va a culminarse cuando finalicen sus lazos contractuales con los organismos de investigación”. Parecía una maraña con escasa credibilidad, que podía prolongarse por un largo tiempo con la excusa de la frase interpretable. Pero ha sido todo lo contrario: seriedad, puntualidad y un paso de gigante para frenar el comercio destinado a la experimentación. A raíz de la pregunta que directamente formuló a la empresa Aymeric Caron, diputado animalista de la formación France Insoumise, Christophe Boucher, delegado de la compañía en representación de su director general, Benjamin Smith, respondió con un concreto y firme compromiso: “Después de un periodo de transición acordado con las diferentes partes, la completa finalización de nuestras operaciones con los animales se efectuará, ya como muy tarde, a partir del mes de junio de 2023”.

Es una victoria aplaudida y conseguida tras una batalla de 26 años que empezó y ha perseguido siempre como prioridad la organización francesa One Voice, que como Ong ADDA forma parte de la Coalición Europea para poner Fin a los Experimentos con los Animales (ECEAE). Los últimos años, y en sincronía con asociaciones internacionales como son la londinense Action for Primates, la estadounidense PETA (People for the ethical Treatment of Animals), o más a nivel local la catalana Stop Camarles, se ha intensificado la campaña  para parar un comercio que tiene su foco principal en paraísos tropicales donde se capturan estos animales y se crían para ser vendidos a laboratorios y otros centros de supuesta investigación.

Un negocio lucrativo

La gran mayoría de primates que la ciencia, con la excusa de un bien superior para la raza humana, utiliza todavía, pertenecen a dos razas diferentes pero similares en características: Macaca fascicularis (macacos de cola larga) y Macaca mulatta (monos Rhesus). Son principalmente originarios de Vietnam, Camboya, Indonesia y Mauricio, sitios que poseen selvas y bosques frondosos que son cuna para estos animales que comparten tantos rasgos y características con los humanos. Se calcula que cada año más de mil jóvenes ejemplares se trasladan a partir de estos enclaves hasta Francia. La Plataforma Silabe, centro controlado y financiado por fondos ministeriales de la Universidad de Estrasburgo, es dentro del país galo quien retiene a algunos de ellos para experimentos, mientras distribuye a otros hacia múltiples laboratorios de Alemania, Italia y Reino Unido, como son Aptuit, Bayer AG, Accelera o Covance et Merck. Allí acaba un calvario nada deseable en sótanos poco lujosos, cajas claustrofóbicas, soledad extrema, suministro de productos tóxicos e irritantes o ensayos cerebrales de una metodología errónea y nulos resultados, y además algún que otro maltrato. Ningún agradecimiento ni estímulo. Meramente resistencia heroica que concluye a menudo con la simple eutanasia. Fin de una vida aislada, triste, con un solo viaje sin retorno en sus inicios, realizado en lúgubres bodegas de aviones sin ventilación y condiciones térmicas frecuentemente extremas. 

Contexto i futuro de la prohibición    

Con la retirada aplaudida de Air France, ya solo 3 compañías siguen transportando a los macacos y contribuyendo a una rueda lucrativa que involucra anualmente a 10.000 monos para experimentos en el Viejo Continente. Son la española Wamos Air, la egipcia Egypt Air y la rusa Air Bridge Cargo. Empresas que siguen presionadas por las diferentes organizaciones de defensa de los animales, y ahora también por las nuevas leyes europeas, que desde noviembre prohíben totalmente utilizar macacos descendientes de ejemplares capturados en su medio natural (los llamados F1).

Queda aún mucho camino a recorrer, y la siguiente demanda, por lo menos en lo que hace referencia a Air France, va centrada en ampliar la petición para frenar asimismo el uso de otros animales. Porque Francia sigue siendo desgraciadamente líder en empleo de gatos para ensayos, y es el segundo de Europa tras el Reino Unido que más utiliza perros en laboratorios.

ENLACES DE INTERÉS:

Campanya de One Voice contra el transporte de primates de Vietnam y Mauricio: https://www.experimentation-animale.com/la-france-au-coeur-dun-commerce-opaque-et-cruel/

Estudiantes de la Universidad de Estrasburgo se niegan a trabajar con hámsteres

Los estudiantes piden evitar el uso de animales si no es imprescindible, limitar su utilización en el ámbito académico y evitar sus sufrimientos

14 diciembre 2022

No experimentar con los animales si no es necesario, aunque sea con fines académicos. Es la queja de algunos de los estudiantes del Máster en Ecofisiología, Ecología y Etología de la Universidad de Estrasburgo, que se han negado a realizar trabajos prácticos con hámsteres en este primer trimestre. Todos ellos alegan razones éticas.

El detonante fue una de las prácticas, programa para el 8 de septiembre. Esta consistía en colocar una sonda en el abdomen de los hámsteres para poder registrar la temperatura de forma continua. “Tuvimos que rasurar y desinfectar al animal, el encargado hizo la incisión, luego instalamos el sensor, cosimos la carne y colocamos las grapas”, explica a Le Monde uno de los estudiantes.

“Seis semanas después, los hámsteres se asfixian con CO2. Los abrimos, recuperamos las sondas para obtener los datos, pesamos los testículos y tomamos el tejido adiposo pardo que analizaremos durante otros dos TP haciendo PCR. Pero no hicimos nada de eso: el responsable se negó a dejarnos continuar si no habíamos puesto las sondas”, sigue otro de los alumnos implicados.

En concreto, siete de los veintidós inscritos no quisieron completar el trabajo de ecofisiología. Alegaban razones éticas, que no fueron atendidas por el profesor, que de inmediato les anunció que, si no realizaban la práctica, suspenderían esa parte de la asignatura.

Los alumnos piden aplicar la ‘regla de las tres r’: reemplazar, reducir, refinar. En otras palabras, evitar el uso de animales si no es imprescindible, limitar su utilización en el ámbito académico y evitar sus sufrimientos. Ellos creen que matar un hámster “no se justifica por consideraciones científicas”.

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Fuente de informació: La Vanguardia