Se mantienen las cifras de experimentación con animales en Europa

La Comisión Europea publica los nuevos datos oficiales que hacen referencia a 2020

18 abril 2023

7.938.064 animales fueron sometidos a ensayos en el 2020 dentro del marco comunitario. La cifra es más baja que en el 2019 (8.579.439 sin contar al Reino Unido), sin embargo el tema tiene trampa y algunos matices. De entrada, este informe, publicado por primera vez en primavera, se refiere a un año marcado por las restricciones, en que parte de la actividad, también la de los laboratorios, fue distinta. Asimismo el documento deja aparte al Reino Unido, que precisamente en 2020 oficializó el Brexit y mantiene desde entonces un estatus diferente fuera de la Unión. La estadística lanzada el pasado 31 de marzo, por lo tanto, cuenta solo lo que han reportado los actuales 27 estados miembro más Noruega. El país escandinavo no integra la Unión pero comparte actividades y campañas dentro del Espacio Económico Europeo.

Igualmente se ha de ver que la presentación de datos ha contado con variables diferentes a lo largo de los años, cosa que hace muy difícil su comparación. En los primeros reportes de la década de los 90 los países que integraban la Unión Europea eran 12, y a medida que se progresaba en las publicaciones iban aumentando paulatinamente. Los animales no usados en experimentos pero empleados para crear y mantener líneas genéticas de ensayos, comenzaron solo a incluirse en 2018. Y por si esto fuera poco los informes hasta 2017 tuvieron carácter trianual.

Otra cosa que cabe diferenciar es la cifra de “animales empleados” o de “usos”. El primer término es claro, y el segundo incluye las veces distintas que un mismo individuo se utiliza reiteradamente para experimentos. Como hay muchos animales que repiten, y que son de esta manera sometidos a sufrimientos mayores, la segunda cifra será siempre superior a la primera. En este caso concreto, si decimos que se emplearon 7.938.064  animales en 2020, debemos tener en cuenta que el número de usos, que también desglosa la estadística, fue al final de 8.753.304.

Datos generales

Añadiendo esto y teniendo en consideración que en el presente año dejan de sumarse los muchos experimentos realizados en el Reino Unido, que en el 2019 fueron un total de 2.304.461, no se puede hablar de un decremento, sino más bien de una estabilización que tiende muy tímidamente hacia la baja. Y el papel de España sigue siendo preocupante. Es el cuarto país en usos de animales (732.831) solo por detrás de las cifras que emanan de Alemania (1.897.640), Francia (1.643.787) y de Noruega (1.422.041). Ocupa también la cuarta posición en la utilización de monos. Fueron en total 475, por los 3.996 de Francia, los 2.031 de Alemania y los 504 que se emplearon en Italia. Sometió también a pruebas de laboratorio a 789 perros del conjunto de 14.096 usados en Europa. 

Por lo que hace referencia al daño ocasionado a los distintos individuos no se está muy cerca del “Refine” que indican las 3R que manda la Directiva 2010/63/UE. Todavía aquello leve no supone mayoría. Un 37% de animales siguen sufriendo unas consecuencias moderadas, un 10% severas y un 4% no se recupera.

Y en términos generales la investigación de base continúa suponiendo en objetivos la parte mayoritaria (38%), seguida de cerca por las pruebas de ciencia aplicada (29%) y las que sirven meramente a la regulación (16%). En cuanto a los tipos de animales los ratones (48,9%) y los peces (27,6%) siguen en cabeza, mientras que los cefalópodos notaron un descenso originado muy probablemente por las circunstancias de confinamiento.  

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Nueva alternativa al Test de Draize

El ensayo de irritación ocular en conejos podrá sustituirse por un estándar alternativo en 2 años.

20 marzo 2023

Foto: Cruelty Free Europe

El Ministerio Federal de Educación e Investigación de Alemania finanza desde 2020 un proyecto muy prometedor. Se trata del ImAi “Validation of an impedance-based eye damage test for determining all GHS categorie”. Una iniciativa que lidera el Centro Translacional de Terapias Regenerativas del Fraunhofer Institute for Silicate Research, con sede en Würzburg (Baviera), y en la que participan asimismo el Instituto de Tecnología Farmacéutica de la Universidad Goethe de Frankfurt y el Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos. El objeto del trabajo colaborativo, que se alargará después de su plazo inicial (noviembre de 2020 a marzo de 2023) no es otro que el de dar un paso ya casi definitivo hacia una alternativa más precisa para el Test de Draize.

¿Qué es el test de Draize?

Las sustancias químicas que se hallan sobre todo en productos de limpieza pueden causar daño o irritación a los ojos. Si una gota de ácido o de líquido alcalino, como puede ser un detergente, se escapa por accidente hacia la córnea, esta puede destruir parte del tejido y derivar en perjuicios leves o severos hasta la ceguera. Para impedir estas situaciones, los constituyentes (ingredientes y productos), susceptibles de tener afectación directa en este caso para la visión humana, han de ser probados previamente. El experimento tipo en este campo es el modelo que los toxicólogos John Draize y Jacob Spines, de la Food and Drug Administration (la Administración de Alimentos y Medicamentos americana) patentaron en el 1944. El ensayo, que puede emplearse igualmente para la irritación de la piel, se aplica sobre conejos aunque anteriormente había utilizado también perros.

En su desarrollo se inoculan 0,5 mililitros del compuesto que es objeto de la prueba en el ojo del conejo y se dejan reposar una hora. A partir de allí se va observando si en un plazo máximo de 3 semanas se produce algún tipo de enrojecimiento, inflamación, opacidad, hemorragia o ceguera. En función de aquello reportado se incluye a la sustancia dentro del sistema CLC (Classification and Labelling of Chemicals) entre una de sus tres categorías: daño irreversible (1), daño reversible (2) o químico sin consecuencias (3). Se estima que anualmente en la Unión Europea se realizan unos 800 ensayos de Draize, unas pruebas que involucran a una cifra mayor de animales. En estos procedimientos los conejos sufren por los estropicios que conlleva el propio experimento pero también por su encierre en jaulas individuales y por el estrés que les genera el cúmulo de condiciones antinaturales con las que se les obliga a convivir.  

Novedades del proyecto ImAi

Aunque severas alternativas ya hayan sido investigadas y aplicadas en el campo de irritación ocular, muchas de ellas no permiten todavía discernir exactamente la categoría del daño que causa una sustancia. Se concluye simplemente si estas tienen o no tienen perjuicios para el ojo, pero no la gradación de desperfectos que pueden ocasionar. El nuevo modelo es un tejido cultivado in vitro hecho de células de córnea humana, combinadas con membranas celulares que le confieren su condición de aislante eléctrico. Una propiedad que hace posible mediante espectroscopía de impedancia (resistencia eléctrica) calcular la fortaleza del tejido y ver en qué medida sufre daños después de la aplicación del ingrediente que se quiere comprobar. Cuanto mayor sea el perjuicio que se cause a las distintas células más baja será su resistencia eléctrica.

El procedimiento aparte, no es destructivo, y permite predecir también el plazo de recuperación del tejido. El nuevo sistema llega ahora a su última fase de validación, en la cual se van a contrastar los resultados obtenidos en los distintos laboratorios. Cada uno aplicará 30 sustancias tipo al método de ensayo. Si las conclusiones no difieren se constatará que el criterio ya mencionado es válido y que puede ser desarrollado y adoptado a nivel internacional. Se prevé que en un plazo de 2-3 años, y en constante colaboración con la OCDE (la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) el invento pase a ser ya nueva guía para emplearse a escala planetaria y evite, de este modo, un sufrimiento inútil a cientos de miles de animales indefensos.

     

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Décimo aniversario de la prohibición para testar cosméticos en animales

El Intergrup for Animals insta a la Comisión Europea a implementar cambios normativos que afiancen la Resolución de 2013.

15 marzo 2023

Acto de fuerza y presión, diez años después de la entrada en vigor de la regulación que  puso fin a la comercialización de productos cosméticos probados en los animales. El Intergroup on the Welfare and Conservation of Animals, colectivo de Eurodiputados que desde hace ya 40 años se encarga de confeccionar informes, proponer enmiendas, e impulsar acciones concernientes al bienestar animal, entregó el pasado 11 de marzo una carta dirigida a los comisarios Thierry Brenton (responsable de mercados interiores) y Virginijus Sinkevičius (encargado de la acción en medio ambiente, océanos y pesquerías). En el texto (adjunto) se recuerda la efeméride, y por encima de todo se quiere advertir de la amenaza que las nuevas normas de revisión de productos químicos suponen para las especies que se emplean en experimentos.

Petición de medidas urgentes

La Comisión Europea anunció recientemente la adopción de un pack de normas, que han de acelerar la aprobación de nuevos métodos de ensayo para los productos e ingredientes de la química. Se han incorporado al REACH (Reglamento de Registro, Evaluación, Autorización y Restricción de Sustancias Químicas), tests adicionales para el campo de la toxicología, que en su mayoría, de momento, no comprenden animales. El peligro, sin embargo, está latente desde octubre del pasado 2020, mes en el que se difundió la Estrategia de Sostenibilidad para Sustancias Químicas, enmarcada en la reforma estructural del Pacto Verde Europeo (refrendado a cargo del Consejo el 12 de diciembre de 2019). Ésta busca comprobar más cuidadosamente que los ingredientes que se emplean en la industria química, no comporten consecuencias negativas ni para el ambiente, ni tampoco para los trabajadores o consumidores. El reciente plan persigue una mayor seguridad y conciencia, pero incluye la revisión extra de productos, también de cosméticos, y puede perfectamente conllevar un incremento en el uso de animales.

El ente comunitario ya ha empezado el proceso de consulta y modificación de los dos reglamentos que incumben a la ECHA (la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas): el REACH y el CLP (Classification, Labelling and Packaging) el que rige en materia de comercio, información y etiquetado. Desde las distintas organizaciones europeas, en las que se incluye también ADDA, ya hace tiempo que se viene denunciando la contradicción en la que ha entrado la Comisión en los últimos dos años, en los cuales ha ignorado sus propias regulaciones y ha requerido, de nuevo, pruebas de cosméticos en animales. La carta del Intergroup insiste en la premisa, y hace un llamamiento a no romper las prohibiciones y a adoptar cambios valientes para apostar por los métodos alternativos.

Contexto legislativo

La prohibición de experimentar cosméticos en animales en el seno de la Unión llegó tras una larga lucha de distintas organizaciones europeas. En el 2009 se aprobó el Reglamento (CE) nº 1223/2009, de 30 de noviembre, que implementa el veto a esta práctica. Una norma que fue ampliada en 2013 con la expresa prohibición de la venta y comercialización de productos cosméticos testados previamente en animales. En 2018 el Parlamento lanzó una resolución para extender esta ejemplar legislación a nivel internacional. Y finalmente en septiembre de 2021 la Eurocámara votó a favor de la implementación de un plan con plazos y fechas concretas para poner fin a todos los experimentos con los animales.

El éxito confirmado de la Iniciativa Ciudadana Europea “Save Cruelty Free Cosmetics”, que alcanzó las 1.217.916 firmas validadas el pasado 25 de enero, es el último gran hito que ha de servir de herramienta para fortalecer la legislación que está en vigor. El posicionamiento del Intergroup, por la representatividad que tiene, suma fuerza y abre una senda prometedora para avanzar, en primer lugar, hacia una comprobación de tóxicos, polucionantes, disruptores endocrinos y contaminantes varios, a partir de métodos alternativos, sin necesidad alguna de utilizar a inocentes animales.

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Paso adelante en la investigación con organoides para combatir enfermedades cerebrales

Investigadores del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla demuestran que estos modelos son más eficaces y prácticos que los tests con animales.

1 enero 2023

Los cultivos celulares pueden reemplazar la mayoría de aquellos ensayos que se desarrollan todavía en animales. Es una constatación tratada ya ampliamente en este blog, pues su estudio y crecimiento ha resultado exponencial dentro del mundo de la biomedicina los últimos años. Los avances, sin embargo, se suceden día tras día, y progresivamente se hace más urgente y evidente la necesidad de dejar de infligir un sufrimiento absurdo a otras especies.

Esta vez la positiva y esperanzadora novedad provino de un equipo de investigadores andaluces de la Red de Diseño y Traslación de Terapias Avanzadas, en cooperación con el grupo de Neurociencia Aplicada del Instituto de Biomedicina de Sevilla. Los científicos han diseñado, a partir de un banco de células madre pluripotentes, aquellas que tienen la capacidad de convertirse en otras semejantes o en tejidos específicos, organoides cerebrales que han servido como base para poder ensayar terapias novedosas en la cura de ciertas enfermedades. En un tiempo de entre uno y dos meses, estos cultivos in vitro se han tornado en diminutos órganos, con tejidos diferentes identificados, que cumplen perfectamente las mismas funciones que a mayor escala desempeñan los presentes en el cerebro de un ser humano.

Modelo perfecto para la investigación

Es el primer paso para investigar nuevas terapias. Los nuevos minitejidos servirán de base viva y en 3 dimensiones para probar la eficacia de nuevos medicamentos o remedios avanzados. Son minicerebros que además han sido elaborados sin infligir sufrimiento alguno a ningún animal, y que son perfectamente comparables con los de cualquier humano y hasta tienen la capacidad de poder ser en poco tiempo personalizados. Los minicerebros diseñados en Sevilla han demostrado ser, a parte, eficaces de igual forma o hasta más que los roedores, especialmente ratones, que suelen usarse para comprobar la viabilidad y la seguridad de tratamientos contra las enfermedades neurológicas. Se trata en definitiva de moldes más rápidos, sencillos, y específicos, que pueden acelerar los tratamientos y dar pasos de gigante para mejorar nuestra salud, y servir de fundamento en la batalla contra graves afecciones como el cáncer o el alzheimer. Es el resultado de este nuevo estudio, publicado en un número especial de la Revista Animals que se centra únicamente en casos de biomedicina alternativos a la clásica investigación con animales.  

Medicina regenerativa sin sufrimiento animal

Otra vez, enésima en el mundo de la biomedicina, vuelve a concluir la ciencia que cualquier especie viva es poco comparable con un ser humano, y que por muchos retoques, inyecciones y cambios de genes, un ratón, un hurón o un conejo disponen de una anatomía y un metabolismo que funcionan con pautas muy diferentes a aquellas que rigen en una persona. Concluir y trasladar pues las reacciones que suceden en el cuerpo de estos animales hacia un escenario clínico futuro humano es poco menos que una lotería o una imprecisión mayúscula.

La importancia que acarrean las terapias en la medicina regenerativa hacen de este nuevo estudio una pieza básica y crucial para avanzar. Se trata de un mundo aún con múltiples interrogantes que va acaparando progresivamente el interés a causa de su enorme potencialidad y funcionalidad. Afecciones que no tienen un remedio todavía, pueden reducir sus consecuencias o sanarse por completo introduciendo al organismo células embrionarias (las que tiene un embrión originario a los pocos días de su formación) o células madre adultas programadas para poder convertirse en otras que sirvan para regenerar tejidos que han sido dañados.

Estas grandes posibilidades van ceñidas, no obstante, a otros riesgos que hay que comprobar con anterioridad. Por este motivo las autoridades requieren de ensayos de regulación con tal de cerciorarse de que estos tratamientos no conllevarán efectos secundarios ni inmunológicos adversos. Estas pruebas, hasta ahora, se han venido realizando mayormente en ratones inducidos con alteraciones específicas, hecho que provoca ya de entrada un sufrimiento inherente a estos animales que suelen tener por ende, y científicamente hablando, un fin trágico e innecesario. Además de ser más rápidos y comparables, los innovadores organoides cerebrales pueden sustituir de ahora en adelante el sufrimiento de miles de especies inocentes.           

Enlace de interés: Artículo científico sobre la investigación publicado en la revista “Animals”. Leer artículo aquí

Air France confirma definitivamente que cesa el transporte de primates

La aerolínea francesa asegura finalmente que a partir de junio no permitirá que estos animales puedan viajar más en sus aviones.

17 diciembre 2022

Tan solo faltaba la confirmación final. La fecha definitiva en la que Air France, efectivamente, detendría el negocio del traslado de macacos. La compañía gala, con sede en Tremblay en France, núcleo muy cercano a París, anunció el pasado mes de junio textualmente que “en coherencia con su estrategia, se decidió finalmente a acabar con el transporte de primates, hecho que va a culminarse cuando finalicen sus lazos contractuales con los organismos de investigación”. Parecía una maraña con escasa credibilidad, que podía prolongarse por un largo tiempo con la excusa de la frase interpretable. Pero ha sido todo lo contrario: seriedad, puntualidad y un paso de gigante para frenar el comercio destinado a la experimentación. A raíz de la pregunta que directamente formuló a la empresa Aymeric Caron, diputado animalista de la formación France Insoumise, Christophe Boucher, delegado de la compañía en representación de su director general, Benjamin Smith, respondió con un concreto y firme compromiso: “Después de un periodo de transición acordado con las diferentes partes, la completa finalización de nuestras operaciones con los animales se efectuará, ya como muy tarde, a partir del mes de junio de 2023”.

Es una victoria aplaudida y conseguida tras una batalla de 26 años que empezó y ha perseguido siempre como prioridad la organización francesa One Voice, que como Ong ADDA forma parte de la Coalición Europea para poner Fin a los Experimentos con los Animales (ECEAE). Los últimos años, y en sincronía con asociaciones internacionales como son la londinense Action for Primates, la estadounidense PETA (People for the ethical Treatment of Animals), o más a nivel local la catalana Stop Camarles, se ha intensificado la campaña  para parar un comercio que tiene su foco principal en paraísos tropicales donde se capturan estos animales y se crían para ser vendidos a laboratorios y otros centros de supuesta investigación.

Un negocio lucrativo

La gran mayoría de primates que la ciencia, con la excusa de un bien superior para la raza humana, utiliza todavía, pertenecen a dos razas diferentes pero similares en características: Macaca fascicularis (macacos de cola larga) y Macaca mulatta (monos Rhesus). Son principalmente originarios de Vietnam, Camboya, Indonesia y Mauricio, sitios que poseen selvas y bosques frondosos que son cuna para estos animales que comparten tantos rasgos y características con los humanos. Se calcula que cada año más de mil jóvenes ejemplares se trasladan a partir de estos enclaves hasta Francia. La Plataforma Silabe, centro controlado y financiado por fondos ministeriales de la Universidad de Estrasburgo, es dentro del país galo quien retiene a algunos de ellos para experimentos, mientras distribuye a otros hacia múltiples laboratorios de Alemania, Italia y Reino Unido, como son Aptuit, Bayer AG, Accelera o Covance et Merck. Allí acaba un calvario nada deseable en sótanos poco lujosos, cajas claustrofóbicas, soledad extrema, suministro de productos tóxicos e irritantes o ensayos cerebrales de una metodología errónea y nulos resultados, y además algún que otro maltrato. Ningún agradecimiento ni estímulo. Meramente resistencia heroica que concluye a menudo con la simple eutanasia. Fin de una vida aislada, triste, con un solo viaje sin retorno en sus inicios, realizado en lúgubres bodegas de aviones sin ventilación y condiciones térmicas frecuentemente extremas. 

Contexto i futuro de la prohibición    

Con la retirada aplaudida de Air France, ya solo 3 compañías siguen transportando a los macacos y contribuyendo a una rueda lucrativa que involucra anualmente a 10.000 monos para experimentos en el Viejo Continente. Son la española Wamos Air, la egipcia Egypt Air y la rusa Air Bridge Cargo. Empresas que siguen presionadas por las diferentes organizaciones de defensa de los animales, y ahora también por las nuevas leyes europeas, que desde noviembre prohíben totalmente utilizar macacos descendientes de ejemplares capturados en su medio natural (los llamados F1).

Queda aún mucho camino a recorrer, y la siguiente demanda, por lo menos en lo que hace referencia a Air France, va centrada en ampliar la petición para frenar asimismo el uso de otros animales. Porque Francia sigue siendo desgraciadamente líder en empleo de gatos para ensayos, y es el segundo de Europa tras el Reino Unido que más utiliza perros en laboratorios.

ENLACES DE INTERÉS:

Campanya de One Voice contra el transporte de primates de Vietnam y Mauricio: https://www.experimentation-animale.com/la-france-au-coeur-dun-commerce-opaque-et-cruel/

Estudiantes de la Universidad de Estrasburgo se niegan a trabajar con hámsteres

Los estudiantes piden evitar el uso de animales si no es imprescindible, limitar su utilización en el ámbito académico y evitar sus sufrimientos

14 diciembre 2022

No experimentar con los animales si no es necesario, aunque sea con fines académicos. Es la queja de algunos de los estudiantes del Máster en Ecofisiología, Ecología y Etología de la Universidad de Estrasburgo, que se han negado a realizar trabajos prácticos con hámsteres en este primer trimestre. Todos ellos alegan razones éticas.

El detonante fue una de las prácticas, programa para el 8 de septiembre. Esta consistía en colocar una sonda en el abdomen de los hámsteres para poder registrar la temperatura de forma continua. “Tuvimos que rasurar y desinfectar al animal, el encargado hizo la incisión, luego instalamos el sensor, cosimos la carne y colocamos las grapas”, explica a Le Monde uno de los estudiantes.

“Seis semanas después, los hámsteres se asfixian con CO2. Los abrimos, recuperamos las sondas para obtener los datos, pesamos los testículos y tomamos el tejido adiposo pardo que analizaremos durante otros dos TP haciendo PCR. Pero no hicimos nada de eso: el responsable se negó a dejarnos continuar si no habíamos puesto las sondas”, sigue otro de los alumnos implicados.

En concreto, siete de los veintidós inscritos no quisieron completar el trabajo de ecofisiología. Alegaban razones éticas, que no fueron atendidas por el profesor, que de inmediato les anunció que, si no realizaban la práctica, suspenderían esa parte de la asignatura.

Los alumnos piden aplicar la ‘regla de las tres r’: reemplazar, reducir, refinar. En otras palabras, evitar el uso de animales si no es imprescindible, limitar su utilización en el ámbito académico y evitar sus sufrimientos. Ellos creen que matar un hámster “no se justifica por consideraciones científicas”.

Seguir leyendo noticia aquí

Fuente de informació: La Vanguardia

España supera en un 95% la validación de las firmas de la ICE

8 noviembre 2022

La UE ya ha iniciado la verificación de firmas de La Iniciativa Ciudadana Europea (ICE). España ha sido el primer país en superar con éxito esta revisión con un 95% de firmas validadas. Continua el trámite de todas las firmas aportadas por los distintos paises miembros de la UE.

Para ADDA es una satisfacción que este gran esfuerzo llevado a término conjuntamente con el mejor deseo e ilusión de que culmine con éxito y obligue a la Comisión a estudiar y responder a los cambios propuestos.

Esta ECI vuelve a significar un mensaje claro y solidario de la ciudadanía europea, expresando su común preocupación e interés por los más de 10.000.000 de animales que todavía siguen siendo utilizados en múltiples y crueles experimentos que pueden se reemplazados.

GRACIAS!!

Más información en:

Blog: Alternativas a la experimentación con animales

Preguntas y respuestas ECI

Video: Avances científicos sin experimentación animal: mini órganos y mini órganos en un chip

Nuevo informe de ECVAM sobre Métodos Alternativos en ensayos de inmunología

El centro europeo de referencia para la investigación sin animales publica una lista con 88 modelos libres de crueldad para probar tratamientos de Medicina Avanzada.

20 septiembre 2022

Quinto informe de ECVAM (European Centre for the Validation of Alternative Methods) dentro de la serie que revisa los modelos de ensayo alternativos existentes para los siguientes 7 campos de enfermedades:

  • Afecciones respiratorias
  • Cáncer de mama
  • Enfermedades neurodegenerativas
  • Inmuno-oncología
  • Productos de medicina avanzada
  • Alteraciones cardiovasculares
  • Enfermedades autoinmunes

¿Qué es la Medicina Avanzada?

El trabajo se ha centrado, esta vez, en aquellas investigaciones realizadas para el desarrollo de terapias novedosas, tratamientos específicos destinados a un mayor conocimiento y éxito de cura de algunas enfermedades como el cáncer, los trastornos cardiovasculares o las afecciones neurodegenerativas, que no tienen solución hasta el momento por la vía de remedios más convencionales. En concreto, y para combatir estas severas y aún desconocidas disfunciones, se aplican terapias génicas, tratamientos que introducen células somáticas (las mayoritarias en los organismos pluricelulares) y asimismo técnicas de ingeniería de nuevos tejidos. Métodos que tratan de inducir una respuesta de defensa del paciente más directa y efectiva.  

Sin embargo, dicha introducción de material biológico desconocido en la persona afectada, puede acarrear reacciones no deseadas e ignoradas del sistema inmunitario. Para evitar esto, las terapias son probadas previamente en ensayos de inmunología, que predicen su eficacia y permiten descartar las consecuencias negativas y los males secundarios imprevistos. El problema es que la mayor parte de dichos experimentos se llevan a cabo todavía en animales, y aparte de crueldad, comportan escasa o nula fiabilidad, y errores constantes en la posterior aplicación de resultados en personas

La amplia metodología alternativa

El informe de ECVAM se ha confeccionado después de una revisión de los artículos científicos publicados entre enero de 2014 y marzo de 2019. Los autores del estudio han hallado 88 que contienen una metodología libre de animales. Unos métodos que se describen minuciosamente en las páginas del documento largo (Informe Técnico), con el objetivo de servir de base y guía a educadores, gestores e investigadores.

Mayormente, estos estándares de ensayo alternativo, se usan para comprobar la eficacia de aquellos tratamientos realizados con las células somáticas, y se basan sobre todo en cultivos de laboratorio (métodos in vitro). Son escasos de momento los modelos computacionales, de predicción matemática de datos biológicos (los llamados métodos in silico). Y no existen aún prácticamente alternativas para investigar sin animales las terapias que se basan en la introducción de material genético o en la implantación de tejidos ideados por la última tecnología.

Conclusiones

A pesar de la notable inversión realizada hasta el momento, el uso de una metodología alternativa para experimentos de inmunogenicidad en el campo de la Medicina Avanzada es aún minoritario. Las tendencias de publicación se mantienen en una constante que crece tímidamente. El informe evidencia que se puede mejorar en muchos puntos, hace un llamamiento al trabajo colectivo y ofrece los fundamentos para dirigir a corto plazo este sector, hacia un paradigma de mayor seguridad, precisión, y respeto por los otros seres que conviven con nosotros.   

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Importantes avances en Suiza para acabar la investigación con peces

Un nuevo proyecto de 4 años auspiciado por la National Science Foundation busca sustituir los ensayos de toxicidad en animales vivos por cultivos de células y métodos computacionales.

12 agosto 2022

Nuevo ejemplo del progreso incesante en relación a la investigación alternativa para sustituir la experimentación con animales. Esta vez se trata de una apuesta enmarcada en el Programa de Investigación Estatal de Suiza, que a través de la Fundación Nacional de Ciencia finanza proyectos que tienen como trasfondo el objetivo claro de reemplazar o al menos reducir el uso de especies vivas para ensayos de laboratorio. La nueva investigación, que se desarrolla en el Instituto Federal Suizo de Ciencia y Tecnología Acuáticas (EAWAG) en cooperación con la Universidad de Utrecht, cuenta con un presupuesto de 1 millón de Francos Suizos (1.030.000 euros) y tendrá una duración de cuatro años. La iniciativa, coordinada por la bióloga Kristin Schrimer, jefa del Departamento de Toxicología Ambiental de EAWAG, y Bernhard Truffer, profesor de la Universidad de Utrecht, se llevará a cabo en paralelo a otros 23 proyectos.

La investigación aprobada

EAWAG, como centro líder en la investigación acuática, lleva ya muchos años implicada en el desarrollo de los métodos alternativos. En 2021 consiguió que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), un referente mundial para establecer estándares e impulsar nuevas políticas de base, publicara en medio de una guía de prácticas ambientales positivas, un modelo suyo de ensayo como referencia en el campo de la toxicología. Se trataba simplemente del cultivo in vitro, con pequeños recipientes dentro del laboratorio, de células de una especie de trucha de río muy usada en los experimentos. Se reproducía parte del tejido de las branquias, órgano que guarda una función respiratoria en todos los animales que pueblan el medio acuático. Su importancia, yendo más allá de la mera captación de oxígeno, es fundamental, puesto que se trata del primer contacto que el individuo tiene con el medio. Por ahí pasan todas las sustancias que después se adentran en el organismo, hecho que es elemental, y permite deducir, y diagnosticar lo que puede sucederle al pez en su conjunto cuando toca, inhala o ingiere un determinado elemento. 

Innovación y fiabilidad

Con esta base ya aceptada y en marcha, la investigación se centra ahora en poder complementar los datos provenientes del tejido branquial, con otras observaciones. Para evaluar con una precisión más elevada qué efectos tendrá una sustancia química en un organismo, los científicos proponen la combinación de métodos in vitro y computacionales.

En primer lugar, debe reportarse aquello que sucede en otros órganos. Con esta finalidad, y de igual manera que se hizo con las branquias, es preciso de reproducir otros tejidos a pequeña escala como lo son el nervioso o el intestinal. Una vez hallados los modelos, y a base de comprobaciones repetidas, introducir la sustancia que se desea investigar en el cultivo y ver las modificaciones que provoca.

Las reacciones observadas en cada uno de los órganos, van a ser, en paralelo, inseridas en un modelo informático centralizado. Un programa que contiene muchos datos biológicos y también capacidad para reproducir al pez en su completa estructura y en tres dimensiones. Una metodología que ha de hacer posible lanzar nuevas predicciones con un grado de fiabilidad y precisión muy elevado.

Menos animales vivos

Este ejemplo de Suiza está basado en la trucha de río, pero puede extrapolarse cuando avance a muchos otros organismos. Hay que recordar que las pruebas de toxicología, en las cuales muchos animales son forzados a ingerir o a contactar con elementos químicos de consecuencias ignoradas, son las más crueles, y originan daños muy severos y muertes innecesarias. En el último informe de estadísticas a nivel europeo, publicado en el mes de julio y relativo a 2019, se constata como los ensayos en los peces decrecen tímidamente (un 8% en comparación con 2018). Sin embargo, sigue siendo el segundo grupo de animales más utilizado (2.574.857 usos), solo por detrás de los ratones (5.515.089). Esto representa un porcentaje del 24,27% del total de animales sometidos a experimentos en el Viejo Continente. Unas cifras muy elevadas que investigaciones como la de Suiza, han de contribuir a reducir.

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Baja solo un 1% el uso de animales en experimentación en Europa

La Comisión Europea publica las estadísticas relativas al año 2019, con un descenso prácticamente nulo.

12 agosto 2022

Puntual con las fechas, el informe relativo al uso de animales en experimentación en el seno de la Unión fue publicado el pasado 15 de julio. Se trata de los datos recopilados a lo largo de 2019 constatándose, una vez más, lamentablemente, el escaso progreso, e incluso, una cierta regresión en algunos de los campos experimentales. Todo ello, a pesar de los esfuerzos realizados, de los nuevos pronunciamientos políticos que se han llevado a cabo acerca de la voluntad de reducir el sufrimiento, del avance exponencial de la ciencia alternativa y de la presión continua que hacen los grupos y organizaciones de defensa de los animales, en el ámbito continental.

Las cifras generales:

Desde el pasado año, la estadística que se publica incluye a los 28 estados miembros contabilizados hasta ahora, más Noruega, que no forma parte todavía propiamente de la Unión, pero sí del Espacio Económico Europeo, a través del cual participa de algunos programas y actividades. Este hecho dificulta la rigurosa comparación con períodos anteriores, y es por ello necesario especificar, en cada caso, que es lo que se relata exactamente. De esta forma, e incluyendo al país nórdico, en 2019 la cifra total de usos de animales en experimentación fue de 10.608.764, por los 10.804.854 de 2018. Una  reducción menor al 2%, casi invisible,  que además resulta en lo contrario, en aumento de la misma proporción, si sacamos al estado escandinavo de los números totales que son base del informe.

Los países que más animales utilizaron fueron: Reino Unido (2.304.461), Alemania (2.202.592), Francia (1.865.403), Noruega (1.281.595) y España (817.742).

A estos números hay que añadir los animales sometidos a una modificación genética. Datos nuevos que la Comisión contabiliza desde 2018, y que han mantenido una pauta estable y pocas esperanzas de una reducción notable a corto plazo. A lo largo de 2019 se usaron en Europa 1.218.922 animales para este fin. Con cambios de cromos estudiados en los genes, y por mera conveniencia de la industria, se inducen malformaciones, afecciones y hasta algún tipo de cáncer a este número elevado de individuos, con la excusa del progreso en la investigación inmaculada. Son, a fin de cuentas, animales que padecen de profundos sufrimientos, y que mueren muy a menudo sin,  tan siquiera, haber sido utilizados.

¿Qué animales se usan en experimentación?:

Destaca como nota positiva este año, especialmente, el descenso en el número de perros sometidos, (reducción de un 20%, desde los 25.722 de 2018 a los 20.641 de 2019) así como de primates y de peces (un 8% menos). De otra parte, y desgraciadamente, ha aumentado la utilización de reptiles (105%), de anfibios (58%), de cefalópodos como sepias o pulpos (297%), de gatos (25%), de hurones (23%) y de pájaros (10%).  La inmensa mayoría de los animales son criados en Europa, pero en casos particulares como el de los monos todavía casi la totalidad (un 88%) viene de las granjas y otros centros extranjeros, sobretodo de África y de Asia, donde las normas y controles brillan, en muchas ocasiones, por su ausencia. 

¿En qué ensayos se usan?:

Los experimentos en los que se usan animales sirven en gran mayoría a tres ámbitos distintos: investigación básica (45%), ciencia aplicada (27%) y ensayos regulatorios (17%). Sobresale y destaca este año el aumento de las pruebas asociadas a nuevos conceptos como son la “Protección del Medio Ambiente” o la “Preservación de especies”, derivados de políticas proteccionistas reforzadas en el 2020 (Estrategia de Químicos para la Sostenibilidad, Estrategia de la Granja a la Mesa o el Pacto Verde Europeo), y que probablemente seguirán incrementándose en los ejercicios venideros. Un concepto que preocupa, porque como señalan los lobbies animalistas, es absurdo preservar especies si se las maltrata.  

En cuestión de sufrimiento bajan pero escasamente los indicadores de severidad. E igualmente todavía se reportan 607.370 individuos (un 5% del total), como “no recuperados”, o sea muertos, por motivos del experimento.

A pesar de las alternativas:

Aunque haya avances significativos en la biotecnología, webs de métodos no animales publicadas y en constante actualización, además de las reiteradas recomendaciones de organismos europeos como puede ser ECVAM (Centro Europeo de Validación de Métodos Alternativos), continúan siendo intolerables y excesivas las cifras de uso de animales en los ámbitos de producción de anticuerpos.

Los próximos informes

Desde los años 90 la Comisión Europea viene informando de las cifras de uso de animales para fines científicos. En un principio, bajo los auspicios de la ley de 1986 (Directiva 86/609/CEE), y, a partir del 2010, apoyándose en las bases de la nueva norma (2010/63/UE), que es la que aún rige. Un histórico de informes que hay que tener siempre en consideración, para proceder a contrastar los resultados unido a la adhesión paulatina y progresiva de nuevos estados miembros (que eran 12 en 1991 y que son 27 actualmente). Dichos reportes eran trianuales hasta 2017 y de 2018 en adelante se publican anualmente. El próximo ejercicio dejará de contabilizarse el Reino Unido con motivo del Brexit. Todos estos factores incrementan la complejidad de poder analizar con exactitud la comparativa con los datos anteriores.

Enlaces de interés:

Estadísticas del uso de animales en experimentacion (2019)