Semana de acción contra el comercio de primates desde Isla Mauricio

10.000 macacos salen cada año de Mauricio y 4.000 de ellos llegan a Europa para ser usados, mayormente, en laboratorios de experimentación.

13 organizaciones europeas, entre ellas Ong ADDA, presionan para evitar el sufrimiento de miles de monos.

9 diciembre 2021

Bajo el nombre “Stop the cruel Mauritius trade in monkeys for research” la asociación francesa One Voice y la británica Action for primates comandaron una semana (del 6 al 11 de diciembre) de reivindicaciones conjuntas para detener el tráfico de macacos desde el archipiélago tropical de Mauricio. En la acción participaron, además de Ong ADDA, Doctors Against Animal Experiments (Alemania), la Associazione Svizzera Abolizione Vivisezione (ATRA), la Ligue Suisse Contre l’Experimentation Animale (LSCV), la checa Svobodazvirat, Pro Anima (Francia), Oltre la Sperimentazione Animale (Italia), Animal Rights (Bélgica), la austríaca Bund der Tierversuchsgegner (IBT), la ECEAE como coalición y la catalana Stop Camarles.

Se trata de una nueva ola de presión para tratar de revertir el consentimiento que el gobierno de Mauricio ha dado hasta ahora a dicha actividad. El pasado mes de abril, sin ir más lejos, el ejecutivo otorgó un permiso de ampliación a la Biosphere Trading Ltd, una de las granjas de cría de primates más importantes del país. Una concesión que permitía expandir, de 800 a 7.500, el número de animales en cautividad, y que daba el visto bueno para que la empresa capturara a más de 1.000 macacos de su hábitat salvaje. La campaña se ha basado en la difusión a medios, en publicaciones a través de las redes sociales, en protestas frente a las embajadas y en envíos de correos electrónicos, tanto a cargos del Gobierno como a los dirigentes de las tres compañías aéreas que actualmente contribuyen al transporte de primates hacia Europa y Norteamérica: Air France, Safe Air (Kenya) y la española Wamos Air.

Los datos de Mauricio

Cada año salen de la isla principal del archipiélago índico alrededor de 10.000 macacos. Unas cifras que han ido aumentando exponencialmente en los últimos tres años. Fueron 7.739 en 2019, 10.827 en 2020 (un 40% más) y en lo que va de 2021, con datos contados desde enero hasta septiembre, son ya 10.810 (un 58% de incremento respecto al mismo tramo del año anterior). Mauricio pues se ha convertido en el mayor exportador de monos hacia Europa. Desde 2016 ha vendido animales a 7 países: España, Francia, Reino Unido, Alemania, Holanda, Canadá y Estados Unidos. Si nos fijamos en los datos de 2021, vemos que de los 10.810 macacos comerciados hasta el momento, 7.276 han sido destinados a Estados Unidos, y 1.913, en una deshonrosa segunda posición, al estado español. Precisamente Camarney SL, la razón social del centro de Camarles (Tarragona), figura entre las dos instalaciones de cría y suministro donde acaban una mayor parte de estos animales. La otra es Silabe (Simian Laboratory Europe) situada en la población francesa de Niederhausbergen, en Alsacia.

Las consecuencias para los primates

El pasado 14 de noviembre trascendió la noticia de que varios monos fueron encontrados muertos en el vuelo EB998 que hacía el trayecto entre Camboya y Houston (Estados Unidos) y que transportaba 720 macacos de cola larga. Para ejemplificar lo que pueden llegar a sufrir estos primates, que comparten más de un 90% de la genética con los humanos y que son almacenados en bodegas de carga y encerrados en cajas claustrofóbicas, hay que añadir que el vuelo mencionado duró un total de 24 horas, a las que hay que sumar 6 horas más de escala en Tbilisi y el tiempo que haya transcurrido en el anterior y el posterior traslado desde el centro de cría hacia el aeropuerto de origen, y desde la pista de llegada hacia el laboratorio de destino. Un transcurso durante el cual los animales carecen de ventilación, y han de soportar altas temperaturas y ruidos ensordecedores. La ansiedad y el estrés les provocan infecciones, enfermedades, y como se constata también en demasiadas ocasiones, un fatal desenlace.

El primer eslabón de sufrimiento es la separación de su hábitat original y su entorno social. Los macacos de cola larga, que son los mayormente utilizados en ensayos experimentales, alcanzan la edad adulta a los 4 años, dependiendo durante ese período de sus madres. Los que son destinados a las granjas y a la exportación, son separados de ellas a los 15 meses, con las graves consecuencias físicas y emocionales que este acto cruel conlleva para ambos. Posteriormente malviven  en establos sobre suelos duros, apartados de su hábitat y, con frecuencia, aislados. El transporte en aislamiento afecta negativamente a un ser sociable. Después de este periplo son sometidos a pruebas de toxicidad, que en un 92% de los casos, fracasan los resultados. El final de sus días lo pasan soportando inyecciones, por vía intravenosa o subcutánea, tubos introducidos en su estómago y químicos que resultan mortales al momento o,  los dejan en estados deplorables, unido al sufrimiento que supone obligarlos a vivir aislados y separados de su grupo y privados de luz natural.

¿COMO PUEDO AYUDAR YO? ACCIONES POSIBLES PARA DIFUNDIR ESTA CAMPAÑA

PETICIONES PARA FRENAR EL TRÁFICO DE MACACOS:

Convocatoria a nuevo premio para fomentar la investigación en anticuerpos libre de animales

El Galardón, con una dotación de 10.000 euros, se entregará entre Marzo y Abril de 2022 en una ceremonia presencial en Bruselas.

Pueden aplicar y presentar su candidatura tanto investigadores individuales como entidades, centros científicos y universidades que tengan su actividad dentro del continente europeo, hasta el próximo 15 de enero.

24 noviembre 2021

Primer premio europeo para fomentar el desarrollo y el uso de métodos alternativos en la producción de anticuerpos. Se estima que más de 1 millón de animales, en especial ratones, conejos y primates, son utilizados cada año en Europa para este fin mediante experimentos que les causan dolor agudo, sufrimiento e incluso la muerte. Unas pruebas que además son absolutamente innecesarias porque ya hace años que existen alternativas mucho más precisas y avisos específicos de la comunidad científica al respecto. Para fomentar el uso de estos métodos alejados de toda crueldad y para cambiar la inercia de una ciencia todavía anclada, en su mayor parte, en el pasado, la ECEAE (European Coalition to End Animal Experiments) impulsa este reconocimiento que tendrá una dotación económica específica de 10.000 euros. ADDA, como miembro, junto a otras 17 organizaciones continentales, de la también llamada simplemente Coalición (fundada en 1990), colaborará asimismo en la difusión de esta iniciativa que al final tiene dos grandes objetivos: avanzar hacia una ciencia más precisa y defender, de nuevo, a los que más padecen, que son en este caso los animales que viven una vida angustiosa en los laboratorios.      

Los anticuerpos son proteínas fabricadas por el sistema inmune, que se pegan a los antígenos, moléculas extrañas o tóxicas, como podría ser la proteína de una bacteria ajena. Su misión principal es la de ahuyentarlas, y evitar o reducir así la proliferación de enfermedades. Por definición los anticuerpos pueden ser monoclonales (copiados a partir de una sola célula específica) o policlonales (derivadas de múltiples células inmunes). Como son capaces de engancharse, detectar y atacar antígenos específicos, resultan una herramienta muy utilizada en la microbiología, la medicina y la investigación de nuevas terapias. Se aplican tanto para la identificación y el aislamiento de moléculas como para el diagnóstico de enfermedades y la confección de varios tratamientos o vacunas. Su obtención a partir de animales implica la introducción de agentes patógenos en su organismo, con el riesgo consiguiente que esto puede generar. Es además un sistema más lento y con unas proteínas resultantes más diversas y alejadas de un patrón común. Un sistema que por ende es ilegal, si nos guiamos taxativamente por el texto de la Directiva Europea sobre la Protección de los Animales para Fines Científicos (Directiva UE 2010/63), que expone claramente que cuando existe un método alternativo a los animales, simplemente estos deben dejar de utilizarse.

Y sí lo hay. Hace años que, por ejemplo, la tecnología basada en fagos filamentosos (filamentos de material genético viral introducidos en varios microorganismos) permite ya la obtención de un largo número de anticuerpos de alta calidad. Uno de sus productos es, por ejemplo, el Adalimumab, un tratamiento que identifica una determinada biomolécula y que permite aliviar síntomas o afecciones inflamatorias tan comunes como la artritis, la psoriasis o la afectación intestinal de Crohn. Esta metodología permite la creación de anticuerpos altamente específicos, que actúan de manera mucho más eficaz ante agentes infecciosos, y que tienen una vida útil mucho más larga y estable.

Las advertencias científicas    

Todos estos datos los refleja el informe que ECVAM (European Center for the Validation of Alternative Methods) lanzó ya en mayo de 2020. Se trata de una nueva recomendación de una institución que trabaja para orientar las políticas comunes en el ámbito de la tecnología alternativa en investigación. Pues bien, las conclusiones, avaladas por su Comité Científico (ESAC) y supervisadas por su Foro de Partes Interesadas (ESTAF), son claras y rotundas: la experimentación con animales para obtener anticuerpos debería detenerse de manera inminente porque no hay ningún motivo científico que avale su continuación. A través de ejemplos y argumentos basados en experimentos, el texto alude a la existencia de una sólida evidencia que demuestra que los anticuerpos no derivados de animales no presentan desventajas generales o sistemáticas con respecto a propiedades tales como afinidad, estabilidad / vida útil y especificidad.

QUIERES PRESENTARTE AL PREMIO? ESTOS SON LOS REQUISITOS:

Criterios de aplicación:

  • La solicitud debe centrarse en el desarrollo innovador y / o en la aplicación de anticuerpos libres de animales con fines médicos o de investigación.
  • Puede ser para proyectos en curso o completados.
  • El proyecto no debe contener experimentos con animales o productos derivados de animales como suero de ternero fetal (FCS), albúmina de suero bovino (BSA), leche en polvo, etc.
  • Los solicitantes deben tener su base en el continente europeo, y pueden presentarse aunque no formen parte propiamente de Estados miembros de la Unión Europea.
  • Asimismo deben estar preparados para aceptar el premio en un evento que tendrá lugar en Bruselas entre marzo y abril de 2022 y  para realizar una breve presentación. Los gastos del viaje quedarán cubiertos por la organización.

Premio:

El premio tiene una dotación de 10.000 euros y puede otorgarse tanto a un investigador individual como a un consorcio de investigadores, a un departamento universitario, una empresa o cualquier otro centro dedicado a la labor científica.

Documentos a presentar (En inglés):

  • Una descripción del proyecto que contenga: el título, el resumen, los antecedentes, los objetivos de la investigación, los procedimientos metodológicos, la planificación temporal y los hitos del proyecto (para proyectos en curso) o los resultados (para proyectos completados). La descripción del proyecto debe centrarse en el desarrollo o la aplicación de anticuerpos libres de animales, y debe incluir una declaración expresa para evidenciar que no se realizó ningún tipo de experimento en animales ni se utilizaron tampoco materiales derivados de ellos, incluidos tampones, medios celulares, reactivos de transferencia, etc. (Hasta 6 páginas).
  • Una descripción de la motivación del solicitante para desarrollar y / o utilizar anticuerpos libres de animales (1 página).
  • Un currículum vitae del solicitante con una lista de publicaciones.

Plazo para aplicar: 15 de enero de 2022

Persona de contacto:

  • Dr. Dilyana Filipova
  • E-mail: filipova@aerzte-gegen-tierversuche.de

ENLACES Y DOCUMENTOS RELACIONADOS:

Enlace a la web oficial del premio (ECEAE): https://www.eceae.org/antibodies.html

Documento resumen de la iniciativa: https://www.eceae.org/images/campaigns/eceae_prize_for_animal-free_antibodies.pdf

En las posteriores aplicaciones clínicas en los humanos, fallan un 92 % de los medicamentos que han sido previamente testados con animales.

Un reciente estudio de BIO (Biotechnology Innovation Organisation) actualiza los datos al respecto, que son ahora un 2% más preocupantes que en el año 2016.

16 noviembre 2021

J.G.- Los nuevos fármacos o remedios que salen al mercado tienen que superar una serie de pasos reglamentarios antes de poder ser comercializados. Según su naturaleza y las normas existentes deben superar  las pruebas de seguridad, en relación a su eficacia y su toxicidad o a los posibles efectos secundarios que conlleven. El proceso se divide en dos estadios bien diferenciados. El primero, una fase preclínica, donde principalmente son los animales y más concretamente los ratones, los monos, las ratas y los perros, los que sirven como material para ensayos y que derivan en afectaciones graves, agudos sufrimientos e incluso su muerte. En el segundo, unos pocos humanos son seleccionados para confirmar los resultados positivos obtenidos en la fase anterior.

Un estudio actualizado indica ahora que el 92% de las pruebas de esta segunda fase, simplemente fracasan. Resulta que, solo un 7,9% de las conclusiones extraídas de las pruebas que mayormente se realizan todavía en animales son verificadas y por lo tanto extrapolables cuando son investigadas en un cuerpo humano. Los fármacos urológicos son los que presentan la más alta tasa de error, ya que sólo un 3,6% de ellos consiguen ser aprobados. En esa fallida clasificación le siguen, con promedios bajísimos de validación, los medicamentos y remedios destinados a afectaciones cardiovasculares (5%), oncológicas (5%) y neurológicas (6%). El informe calcula además que el proceso de regulación de un nuevo medicamento se alarga, por término medio, unos 10 años y medio.

Son los datos extraídos de un nuevo análisis (Clinical Development Success Rates and Contributing Factors 2011 – 2020) que ha llevado a cabo este año la Biotechnology Innovation Organisation, asociación con sede en Washington que representa a empresas, instituciones y centros de enseñanza relacionados con la biotecnología. Este lobby, claramente enfocado a la investigación en nuevos métodos, comprende en su mayoría a compañías estadounidenses, pero también a otras de hasta 30 países distintos, entre los cuales India, Holanda, Irlanda, Canadá, China, Suiza o Francia. El informe, que se puede consultar en el enlace adjunto, hace referencia a los datos del período 2011-2020 y llega 5 años después del último, que en 2016 recogía las cifras relativas a la década que va de 2006 a 2015. Y sí, pues la tasa de fallo general ha aumentado casi un 2% a pesar del avance en el conocimiento de nuevas herramientas biotecnológicas. En el año 2016, el error se calculaba en un 90,4%, mientras que este año 2021 se eleva hasta el 92,1%.

Aparte del maltrato y de la falta de respeto general que representan los experimentos con los animales, se constata una vez más que apenas sirven esos para investigar, ni menos para detectar  afectaciones y reacciones futuras de sustancias concretas dentro del metabolismo humano. La nueva resolución europea adoptada el pasado 16 de septiembre para establecer un Plan de Acción con el objetivo de avanzar hacia una ciencia más fiable y libre de crueldad, debería servir para corregir definitivamente estos datos constatados.

Enlace al resumen del informe y al link para acceder a la totalidad del contenido:

https://www.bio.org/blogs/how-long-does-it-take-get-drug-approved

El camino hacia un futuro libre de animales en experimentación

En Occitania un tribunal del municipio de Clarmont e Montferrand (Auvernia-Ródano-Alpes) prohíbe la ampliación de unas instalaciones dedicadas a la cría de perros (Beagles) destinados posteriormente a laboratorios y centros de investigación.

14 noviembre 2021

J.G.- El proyecto de ampliación para un centro de cría de perros de la raza Beagle en el municipio de Gatnat, en la comuna de Clarmont e Montferrand (Clermont – Ferrand, en francés) ha sido anulado por el tribunal administrativo de la región. Este hito fue posible gracias a la insistencia y a los recursos presentados por France Nature Environnement y One Voice, una asociación que, como ADDA, forma parte del lobby de presión europeo Cruelty Free Europe.

El proyecto, liderado por la sociedad americana Marshall Bio Ressources, contemplaba una extensión de sus instalaciones de 3.600 metros cuadrados, que irían destinados a la cría de esta raza de perros que es más dócil y por lo tanto también más manipulable y ampliamente usada en experimentación.

El revés judicial fija un precedente importante. Sin embargo, la empresa, muy cuestionada por otros proyectos que ha venido impulsando en el Reino Unido, tiene vía libre para seguir con su actividad en el recinto actual. One Voice y France Nature Environnement seguirán presionando para acabar con un negocio que para nada sigue los preceptos de la Directiva Europea (Directiva 2010/63/UE) de Reducción, Refinamiento y Sustitución de animales en ensayos científicos y de impulso de los métodos alternativos.

Los Beagles son utilizados para multitud de experimentos. Pruebas de toxicidad (envenenamiento), mutagenicidad (daño genético), teratogenia (defectos de nacimiento), carcinogenicidad (aplicación de sustancias cancerígenas), daño genético embrionario o fetal y toxicocinética (para estudiar la absorción, metabolización, distribución y excreción de sustancias químicas diversas).

Ya se puede aplicar para la segunda edición del premio Geoffrey Deckers

El galardón concede 6.000 euros para proyectos comprometidos con el fin de la experimentación con animales.

Las candidaturas pueden presentarse hasta el próximo 30 de noviembre.

13 noviembre 2021

Cruelty Free Europe, el lobby europeo que lucha para poner fin a la experimentación con animales y del cual ADDA forma parte, organiza por segundo año consecutivo el premio Geoffrey Deckers. Se trata de de una beca de 6.000 euros que va dirigida a aquellas organizaciones pequeñas o medianas, que cuentan con menos capacidad financiera, con tal de que éstas puedan impulsar proyectos de investigación o difusión en pro de un objetivo inequívoco: avanzar hacia el fin de los ensayos con animales, ya sean estos realizados con fines científicos o utilizados como modelo en los centros educativos.

Al premio, que se concederá como siempre en una gala presencial el día 13 de enero (día que coincide con la fecha de cumpleaños de Geoffrey), pueden optar aquellas organizaciones que cuenten con unos ingresos anuales inferiores a los 100.000 euros, que tengan su sede en Europa y que estén comprometidas con un trabajo no violento ni discriminatorio para avanzar hacia una ciencia más precisa y poner fin al sufrimiento de millones de animales en experimentos.

Todas aquellas asociaciones que así lo deseen, deben mandar, antes del 30 de noviembre, un correo con toda la información requerida a info@crueltyfreeeurope.org. El formulario de inscripción, así como toda aquella información adicional sobre el proyecto, puede hallarse y descargarse en el siguiente enlace: https://crueltyfreeeurope.org/geoffrey-deckers-award

La junta de Cruelty Free Europe valorará todas las candidaturas recibidas, en función sobre todo de su efectividad y compromiso, y anunciará públicamente la que resulte ganadora en el evento de entrega del 13 de enero. La organización premiada deberá justificar en un informe, antes del 30 de octubre de 2022, todas las acciones que ha podido realizar con el dinero concedido.  

El premio de 2021

Los primeros 6.000 euros, otorgados el pasado año, fueron destinados a la organización bosniana EcoVegAnimals (EVA). En 2020 esta asociación obtuvo un gran éxito en conseguir el compromiso de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Sarajevo de acabar con el uso de animales vivos en sus programas educativos. Con la financiación del premio, EVA impulsó una gran campaña de difusión y organizó, los pasados 12 y 13 de noviembre, una conferencia sobre innovación y nuevos métodos alternativos, aquellos que han de permitir sustituir la inercia secular del uso de ratones, peces, ratas o cobayas para la docencia.

La figura de Geoffrey

Geoffey Deckers dedicó su vida a la protección y la defensa de los animales. Miembro de Cruelty Free Europe y por lo tanto también compañero de reuniones de los representantes de Ong ADDA en el continente, fundó en 1998 la organización holandesa Een Dier Een Vriend (Un animal, un amigo). Impulsó campañas a nivel nacional pero també otras de carácter europeo e internacional. Uno de sus grandes éxitos fue acabar en los Países Bajos, en el año 2006, con el uso de chimpancés para la investigación biomédica. Geoffrey Deckers falleció repentinamente en el mes de junio de 2020.  

El Parlamento Europeo aprueba finalizar la experimentación con animales

Los 58 europarlamentarios españoles, menos uno, respaldaron la propuesta que debe prosperar con nuevas leyes que concreten la realización.

28 septiembre 2021

Redacción.- Hito histórico para la ciencia y para el respeto que merecen el resto de los animales. El pleno del Parlamento Europeo, órgano máximo de debate y decisión política de la Unión, adoptó el pasado 15 de septiembre por 667 votos a favor, 4 en contra y 16 abstenciones, la resolución intitulada “Plans and actions to accelerate a transition to innovation without the use of animals in research, regulatory testing and education / Planes y acciones para acelerar una transición hacia la innovación sin el uso de animales en la investigación, las pruebas reglamentarias y la educación”. Se trata, de momento, de una declaración de intenciones con carácter jurídico, pero sin obligaciones normativas todavía. Un empeño que debiera plasmarse próximamente en nuevas leyes más estrictas y concretas que deriven hacia un fin definitivo de los crueles y muy dudosos ensayos que utilizan anualmente a millones de animales. La iniciativa fue impulsada el pasado mes de junio por cinco organizaciones internacionales: PETA (People for the Ethical Treatment of Animals), HSI (Humane Society International), Eurogroup for Animals, y los dos lobbys de presión continentales de los cuales forma parte Ong ADDA, Cruelty Free Europe y la ECEAE (European Coalition to End Animal Experiments).

La resolución, que sí influenciará en futuras decisiones y será tomada en cuenta por la jurisprudencia, marca un antes y un después entre un modelo científico arcaico y una investigación, educación y revisión futura mucho más fiable y relevante. En concreto, el texto, una puerta abierta a un futuro libre de dolor, hace referencia a tres objetivos específicos:

  • La  eliminación total a largo plazo de los experimentos con animales, con metas e hitos intermedios que deben ser estipulados por el grupo de trabajo interdisciplinar que tiene que crearse.
  • La financiación decidida y sólida por parte de la Unión y los estados miembros de la investigación, validación y difusión de nuevos métodos alternativos que permitan prescindir de animales para los experimentos y establecer modelos más fiables y precisos.
  • La defensa del medio ambiente y la seguridad, que será más eficaz si se aplica una metodología de última tecnología. Siguiendo el reglamento de la Agencia Europea de Químicos (Reglamento REACH), se deberá adoptar y aplicarse, sin excepción, cada nuevo modelo alternativo tan pronto éste sea validado.

La moción aprobada hace especial hincapié también en la necesidad de visualizar un nuevo esfuerzo por parte de todos los estados miembros, y en la importancia que ha de tener la educación, la formación y el reciclaje continuo de la comunidad educativa, administrativa y científica, respecto al uso de los nuevos métodos alternativos que vayan apareciendo.   

La abstención de una eurodiputada española.

Izaskun Bilbao, miembro del Partido Nacionalista Vasco y de la coalición liberal y conservadora europea Renew Europe, fue la única de la lista de 58 eurodiputados españoles que se abstuvo en la votación. El resto, 57, a los que Ong ADDA envió una carta personalizada para informar de la importancia de la votación, respaldaron todos la iniciativa. Todo ello, muy a pesar de que España, de momento, no ha hecho ningún paso decisivo para financiar los métodos alternativos, ni ha adoptado compromiso firme alguno para poner fin a los ensayos animales para la investigación científica.  

La experimentación en cifras.

Hay que recordar que, según el último informe publicado por la Comisión, en el año 2018 se utilizaron en Europa un total 10.572.305 millones animales para pruebas; unas cifras que suponen una reducción escasa de un 2% anual en los últimos diez años, el tiempo en el cual viene aplicándose la Directiva relativa al uso de animales para fines científicos (Directiva  2010/63/UE), que aboga por la reducción, el refinamiento y el reemplazo. Dicha Directiva, así como el Reglamento de Cosméticos (Reglamento CE 1223/2009) han sido vulnerados en múltiples ocasiones recientemente. Es el caso de las pruebas de pirógenos (donde se comprueba si una substancia ocasiona fiebre al animal), para las cuales existen métodos alternativos validados, o de las nuevas decisiones de la ECHA (la Agencia Europea de Químicos), que obligan a las empresas a testar productos e ingredientes, incluyendo aquellos destinados a la industria cosmética, en animales.

Otras resoluciones similares

Hasta ahora el compromiso más firme y con plazos específicos marcados para poner fin a cierto tipo de ensayos con animales viene de los Estados Unidos. En septiembre de 2019, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) del país norteamericano anunció que para 2035 no conduciría ni financiaría ya ningún experimento más que involucrara a mamíferos. Para llegar a este objetivo único i concreto, estableció una reducción paulatina de las inversiones, que en el año 2025 debieran ser un 30% menores con respecto a los niveles de 2019.

La testigo protegida del caso Vivotecnia acusa al laboratorio de manipular ensayos con animales

La técnico de veterinaria que grabó el presunto maltrato animal que se hizo público hace cinco meses declara ante el juez sobre las pruebas que recabó entre 2018 y 2020

23 septiembre 2021

Oculta hasta ahora en las sombras, la mujer que grabó las imágenes que mostraron el supuesto maltrato animal en el laboratorio Vivotecnia salió este miércoles a la luz, cinco meses después, para responder a las preguntas de la juez en calidad de testigo protegido. Contestó un sinfín de cuestiones sobre cuándo y qué vio exactamente, quién estaba implicado directamente y a quién avisó antes de ponerse a recabar pruebas. Ella era la única que podía esclarecer los detalles más relevantes de una investigación que se está llevando a cabo en el Juzgado de Colmenar Viejo, bajo secreto de sumario desde abril, cuando el escándalo estalló gracias a un vídeo de ocho minutos grabado por ella entre 2018 y 2020 y editado y publicado por la ONG Cruelty Free International (CFI). En él se mostraba cómo diferentes trabajadores maltratan supuestamente a los animales con los que experimentaban.

Llegó nerviosa, pero lo hizo a lo grande, desvelando una bomba más: en el laboratorio, aseguró, no solo había un “maltrato reiterado” hacia los animales, sino que además se manipulaban los resultados de los ensayos para aprobar estudios que después pasaban a una segunda fase de experimentación con seres humanos.

Todos los focos apuntaban hacia Carlota Saorsa, el seudónimo por el que se conoce a la persona que firma el vídeo con el que empezó su particular batalla de David contra Goliat, la de una persona anónima contra una empresa que tiene como principal negocio los encargos de estudios de la industria farmacéutica.

Como testigo protegida en esta fase de instrucción, Saorsa respondió durante cuatro horas desde un cuartel de la Guardia Civil. A varios kilómetros de allí, en Colmenar Viejo, los abogados de todas las partes implicadas, el fiscal de Medio Ambiente y la juez intentaron desgranar cada detalle a través de una videoconferencia con la imagen de ella bloqueada.

No solo le preguntaron por el vídeo de ocho minutos que se publicó en abril, también por otros 80 fragmentos, más de una hora y media extra de contenido, que la ONG entregó después, donde se pueden ver imágenes de animales desangrándose, enfermos, tratados con violencia, vejados y siendo parte de procedimientos dolorosos sin anestesia pese a ser obligatoria, según la legislación vigente. A algunos, de hecho, les llegan a realizar una necropsia cuando todavía siguen vivos.

La historia de la imagen del perro de raza Beagle que aparece en el vídeo publicado por los medios de comunicación y que se encuentra junto a un charco de sangre encierra un trasfondo aún más preocupante. Según contó Saorsa, esa imagen la grabó después de que llegara un día a trabajar a las ocho de la mañana y lo viera desangrándose en el suelo de una sala. Avisó a sus superiores para que le atendieran, pero hasta las cinco de la tarde nadie se preocupó por el animal. Cuando lo revisaron, le practicaron la “eutanasia compasiva” y fue sustituido por otro perro para continuar con el estudio en el que participaba. Pero el cambio de individuo no se registró en ningún sitio. En los datos finales del estudio aparecía anotado que el mismo animal había empezado y terminado el experimento, sin que se registraran las consecuencias adversas de los fármacos.

Burlas por protestar

Ese ejemplo sirve para entender cómo funcionaba el laboratorio, según su relato. La consigna de los responsables de la empresa era clara: debían eutanasiarse el menor número de animales, pese a las enfermedades que desarrollaban, y se llegó a ocultar la sintomatología adversa desarrollada.

La técnico de veterinaria apuntó directamente a la cúpula de Vivotecnia, a quien responsabiliza de las imágenes que almacenó como pruebas de un delito en el que estaban implicados casi todos los trabajadores. Solo una persona, aparte de ella, levantó la voz y mostró claramente su disconformidad. El resto participaba de una u otra manera de esa cultura. Tanto es así, que cuando alguien se quejaba y alertaba de que se incumplía la normativa, recibía burlas de sus propios compañeros.

Diferentes científicos consultados que investigan con animales explican que buena parte del control en los laboratorios recae sobre los comités de ética internos porque se hacen pocas inspecciones en España por parte de las comunidades autónomas, competentes en esta materia. Estos comités controlan y vigilan cuestiones, como que se limite el número de animales a los estrictamente necesarios, el manejo del dolor, el alojamiento o la eutanasia.

Saorsa insistió este miércoles de nuevo en que los trabajadores no tenían conocimiento de la existencia de ese órgano y que no tenían a nadie a quien dirigirse para denunciar lo que pasaba. Por eso elevó verbalmente las quejas a sus superiores, que hicieron oídos sordos, más preocupados en imprimir un ritmo de trabajo alto para asumir más y más encargos.

Las personas investigadas en la causa todavía no han prestado declaración. Por ahora Andrés König, el director general de Vivotecnia, y cuatro trabajadores están en el foco de la polémica por posible maltrato animal, un delito castigado con penas de entre tres meses y un año de prisión. La empresa se enfrenta a una sanción de entre 601 y 100.000 euros.

Pese a eso, el Gobierno regional cree que se han adoptado medidas cautelares suficientes para asegurar el bienestar de los animales y por eso el 1 de junio levantó la suspensión temporal. La empresa opera con normalidad. Como si nada hubiera pasado.

Leer noticia: El País

La Unión Europea publica las estadísticas de experimentación con animales relativas al año 2018

Imagen: Cruelty Free Europe

Baja el número total de ensayos, pero aumenta la utilización de perros y primates.

21 julio 2021

La cifra total de experimentos con animales reportados en la Unión Europea baja, por primera vez, por debajo de los 9 millones de animales (8.921758), si excluimos los datos de Noruega que se incorpora como novedad en el recuento y que, , no había sido tomada en consideración en el análisis de 2017 (9.388.162). Son los datos que se derivan de la última estadística elaborada por la Comisión Europea, que recoge los informes relativos al año 2018, que incluyen 29 estados miembros, entre los cuales,  también el país escandinavo y el Reino Unido. En caso de sumar las cifras de Noruega, donde tienen un gran peso las pruebas realizadas con peces para la industria de las piscifactorías, el número total debe elevarse hasta los 10.572.305.

A priori parecen unos datos positivos, pero hay aspectos que siguen siendo preocupantes. En primer lugar hay que recordar que la Directiva 2010/63/UE relativa a la protección de los animales utilizados para fines científicos, deja claro que se deben  promover los métodos alternativos y usar animales vivos sólo cuando sea estrictamente necesario sin que  exista otra posibilidad. Se siguen manteniendo. o aumentando. los ensayos para los que ya existe validada  nueva metodología, como son la pruebas de irritación de la piel o de pirógenos, donde España sigue a la cabeza. Se observa que es la investigación básica, aquella que no tiene detrás ninguna obligación legislativa y la que emplea el mayor número de animales; un 46%.  Los ensayos ligados a pruebas de seguridad exigidas por ley, de hecho, tan sólo representan un 18% del total. Estos porcentajes evidencian que todavía se hace muy poco y que se puede exigir muchísimo más en este campo.

Severidad y uso de primates y perros 

A pesar del descenso general, el sufrimiento que se inflige a los animales mediante los experimentos, sigue siendo elevado y crece hasta  un 2%. Expuesto de otra forma, la mitad de los animales incluidos en la estadística, 4.732.546, han sido utilizados para ensayos catalogados como moderados o severos. Este hecho contradice el principio de las Tres R “Replace, Reduce, Refine” que tanto pregona la Directiva y que insta no solo a reducir el número de experimentos sino, también, a disminuir al máximo el dolor que  provocan.

Debería existir  un trato especial para los mamíferos superiores que no se ha tenido en uenta. El informe deja claro, a pesar de la protección especial normativa al respecto, el incremento en el uso de perros  (un 29% más) y de primates (un 4% más). En total se ha sometido a experimentación a 17.711 canes y a 8.583 primates más que en 2015. También preocupa el tráfico ilegal que, en teoría figura regulado así mismo por la normativa. Sin embargo, la mayor parte de los primates, más de un 80% de los que son sometidos a ensayos, provienen de Asia y de África. Supone que la inmensa mayoría deriva de centros de cría que no son autorizados ni supervisados por la Unión Europea.

Los animales genéticamente modificados

Por primera vez y por requerimiento, esta estadística incluye los datos concretos de todos aquellos animales que son destinados a mantener y/o aumentar el banco de especies genéticamente modificadas. Aquellas que son inducidas a padecer determinados trastornos o carencias con el fin de poder experimentar con ellas. Los animales usados en este campo superan el millón y medio y de estos, un 16%, manifiestan un fenotipo que les conlleva dolor y patologías desde su nacimiento, y que les expone a un estrés y un sufrimiento continuo hasta que mueren o hasta que los matan por no ser ya “necesarios”.

En resumen, interesa recalcar que todavía un 2% de los animales, en su mayor parte caballos, asnos, ovejas, perros, gatos y primates, son reutilizados en más de un experimento. En Italia la presión de grupos de defensa de los animales, consiguió una nueva prohibición en el año 2017. Desde entonces, un animal sometido a un experimento catalogado como severo no puede ser utilizado de nuevo para ningún otro ensayo. Lamentablemente, España y la Unión Europea andan, todavía, alejados de esta normativa.

Semana de acción en Europa para que cesen los crueles experimentos del Botox.

21 junio 2021

La Farmacopea Europea, que regula los ensayos para los productos de Botox, ya ha habilitado diferentes Métodos Alternativos, no obstante sigue permitiendo la realización de los letales tests LD50. ADDA, como miembro de la ECEAE, pide nuevamente a la autoridad regulatoria competente, la EMA, que elimine los ensayos con ratones.

Comunicado de prensa de Ong ADDA recogido en diferentes medios de comunicación:

Suecia da un paso considerable para poner fin a la experimentación con animales.

El prestigioso Karolinska Institutet hace un estudio de las opiniones de políticos, académicos e investigadores, situando los métodos de ensayo alternativos como única y prometedora vía de fututo para la ciencia.

11 junio 2021

Karolinska Institutet

Es un cambio absoluto de la mentalidad hasta ahora imperante. Un artículo recién publicado que hace una fotografía y que también saca, sus propias conclusiones, claras y evidentes. “La ciencia debe cooperar con las instituciones para validar más rápidamente, y para transmitir la nueva tecnología existente de manera más eficaz, con el fin de avanzar hacia un modelo más ético, preciso e innovador”. Una afirmación que no viene de cualquier institución. Se trata del Karolinska Institutet uno de los principales centros universitarios del mundo en el campo de la medicina. Un complejo situado en Solna, cerca de Estocolmo (Suecia), que apuesta claramente por los métodos alternativos. De hecho, prefiere llamarles “Nuevos Métodos” y cambia también la denominación común del inglés Replacement (reemplazo) por el Placement (colocación). Son indicios más que suficientes para deducir que las conclusiones van dirigidas hacia una nueva ciencia libre de animales, y no solo por una mera sustitución paulatina u ocasional.

Los autores del artículo, Monica Björklund y Mattias Öberg, expertos en sus respectivos campos de la toxicología y comunicación, se basaron en extensas entrevistas a investigadores, académicos, miembros del parlamento sueco, miembros de la industria científica y organizaciones interesadas. En ellas, los políticos animan por un lado a los científicos a colaborar y a entender mejor las reglas de validación de nuevos métodos con el fin de acelerar todo el proceso, y por otro, los científicos, creen que los políticos debieran ser conscientes del poder que poseen para influir en la adopción de nuevas regulaciones e implementarlas. Y los miembros del Parlamento instan a los representantes de la industria a hablar con claridad y a explicar mejor el potencial de los Métodos Alternativos, tanto para el desarrollo de la industria, como para la seguridad, el medio ambiente y la salud humana. 

El objetivo clave que se desprende de las opiniones  de unos y otros, es la cooperación entre todas las partes y el priorizar una mejor comunicación para impulsar definitivamente esa nueva ciencia. Muchos académicos tienen la percepción de hablar únicamente para su propio sector, advirtiendo que las conclusiones de sus investigaciones no llegan, o no son suficientemente claras para los políticos, ni las organizaciones, ni tampoco a los ciudadanos. Recomiendan, en este sentido, once puntos que permitan avanzar hacia un modelo comunicativo que haga comprensibles los nuevos hallazgos y también las necesidades más inminentes. Una de las empresas consultadas, y más ampliamente conocidas, es L’Oréal, que lanza un mensaje claro en este sentido: “Accesibilidad! Los mensajes científicos y técnicos tienen que ser más fácilmente comprensibles para los no expertos. Hay que ayudar al consumidor final a entender la relevancia del proceso”.

Otra de las importantes conclusiones, coincidentes tanto por parte de los entrevistados como los autores, es que hay que dar un paso más allá de la ética. Por supuesto que la experimentación con animales inflige un severo maltrato hacia seres indefensos, pero sobretodo también es inútil desde el punto de vista de la precisión. ¿Cómo se puede deducir lo que afecta y no afecta a los humanos experimentando con especies que, al menos metabólicamente, nada tienen que ver con ellos? Resulta especialmente importante la insistencia en este punto para convencer aquel sector de la Academia y de la ciencia que continua mostrándose reticente a abandonar la inercia metodológica que se ha prolongado durante más de un siglo y que no ha conducido a ninguna parte más que al lucro momentáneo y a un promedio de error del 95% en sus conclusiones. Tanto desde el Parlamento, como desde la Asociación Sueca de la Industria Farmacéutica, se advierte que la precisión, la rapidez y la innovación que supone el desarrollo de las técnicas alternativas han de conducir a futuras e infinitas posibilidades de negocio y de avance científico. En estos términos se expresa uno de los diputados que ha participado en el estudio: “Solo hemos explorado la superficie. Más gente debe abrir sus ojos ante lo que ya es posible actualmente”.

Suecia entre los 5 países líderes.   

Esta publicación  todavía no es un plan de acción concreto, pero sí supone un cambio de paradigma que viene respaldado por la Hoja de Ruta en el campo de la investigación que el gobierno sueco adoptó en diciembre de 2020. Se trata de un acuerdo para el avance científico que afirma lo siguiente: “Suecia puede convertirse en un líder mundial en el campo de los Métodos Alternativos  que pueden contribuir a crear nuevos puestos de trabajo y nuevas empresas. Actualmente ya existe una gran demanda de métodos más baratos, más rápidos y más seguros”.

El país escandinavo entra pues, de esta manera, en el selecto grupo de estados que ya se han comprometido legalmente, de un modo u otro, a avanzar hacia una ciencia innovadora, fiable y libre de animales. El primero fue el Reino Unido en 2015, con un Plan Estratégico elaborado por la agencia Innovative UK, integrada por más de 60 expertos científicos e industriales. En 2016, el Ministro de Agricultura holandés, Martijn Van Dam, dio instrucciones al Comité Nacional para la Protección de los Animales utilizados con Fines Científicos (NCad) para confeccionar un plan gradual de abolición de estas prácticas. Le siguieron, ya en 2020, Estados Unidos, con un Documento de Trabajo iniciado por Andrew Wheeler, presidente de la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA) y finalmente Noruega, que iniciará un estudio público para instituir un Plan de Acción en favor de una futura investigación innovadora y libre de animales. Unas decisiones que quedan todavía, y lamentablemente, muy lejos de lo que es la realidad española.

Referencias: