Nuevo informe anual de ECVAM

El Centro Europeo para la Validación de Métodos Alternativos plasma sus progresos para ir eliminando, gradualmente, los ensayos animales

16 abril 2025

Cuando se habla, a nivel institucional, de alternativas a la experimentación con animales, la referencia para Europa es el ECVAM (European Center for the Validation of Alternative Methods). Forma parte del Joint Research Center (órgano asesor de la Unión Europea en materia de ciencia y conocimiento) que hace más de 30 años que trabaja en el marco de las 3Rs (Reducir, Refinar y Reemplazar, en cuanto a uso de animales). En el marco estructural empezó a andar en 2010, bajo el mandato de la ley continental que rige en toda esta materia (la Directiva 2010/63/UE) y mucho más concretamente de su artículo 48. Tiene un gran laboratorio, que es su sede funcional, en la ciudad italiana de Ispra (Lombardía) y su trabajo se divide en tres líneas destacadas:

  • Investigación en sistemas alternativos
  • Validación de nueva metodología
  • Y difusión de información (a instituciones y científicos).

Anualmente, en los primeros cuatro meses, publica un informe amplio y detallado de sus logros y actuaciones del pasado ejercicio.

Ciencia para alternativas

La biotecnología crece en forma exponencial, y lo ha hecho muy especialmente en este último decenio. El ECVAM es parte clave del progreso en este campo que sucede en paralelo y de forma proporcional a lo obsoleto que se observa el testeo en animales. El centro de referencia, siguió en 2024, con planes estructurales en los campos de la biomedicina, la evaluación de toxicidad, la detección de disruptores endocrinos (las sustancias con potencial de alterar parte del sistema hormonal) y el avance en general tanto de métodos in vitro, como in silico (en particular, la aplicación de Inteligencia Artificial).

Se ha encargado, nuevamente, de guiar proyectos magnos, como son los que se incluyen dentro de Horizon Europe, el plan de financiación  de siete años que abrió la Unión Europea en el 2021, con el fin de dibujar un futuro más sostenible y equipado, en cuanto a tecnología. Ocho de ellos conformaron, hasta el pasado diciembre, el clúster llamado ONTOX que propició nuevos avances en genómica y metabolómica (la ciencia que analiza las distintas huellas químicas de los procesos celulares) e igualmente métodos más efectivos y eficaces para evaluación de riesgos. EURION, su equivalente (relevado por ENKORE, iniciativa que ha empezado justo ahora y se prolongará 5 años) centró su investigación en disruptores endocrinos; PANORAMIX en efectos de salud que provocan las mezclas químicas; y VHP4Safety (Virtual Human Platform for Safety Assessment), en juntar en una nueva plataforma muchos datos fisiológicos humanos, para poder prevenir de esta manera el empleo de animales.

Muchos nombres complicados, pero amplia financiación y un trabajo que progresa, si se observa en el detalle, de manera exponencial. Como lo hace su tarea educativa, que converge en ideas como el Student Ambassador Project, que empodera a estudiantes de rango universitario para que ellos mismos sean los que expandan las opciones y el concepto de “métodos no animales”. O el Virtual Reality Laboratory, una herramienta inmersiva que conduce a estudiantes de instituto y secundaria dentro de un laboratorio, donde pueden explorar y testear alternativas. Todo ello unido a la Summer School, el campus anual de estudiantes que tendrá lugar en Ispra entre el 19 y el 23 de mayo.  

Tarea de validación

En el 2024 estos proyectos, como siempre, han avanzado en paralelo al esfuerzo que su red de laboratorios europeos, la EU-NETVAL (European Union Network of Laboratories for the Validation of Alternative Methods), que incluye a 33 centros en el viejo continente, hace en la validación. Ahí el ECVAM investiga y difunde nuevos tests alternativos, como son dispositivos que imitan la piel humana. O armoniza los diseños para idear nuevos modelos en bioimagen o de órganos en chip. A nivel estructural esta tarea de la estandarización se lleva a cabo en un grupo que conforma con los Estados Unidos y Holanda, y que revisa el documento orientativo (34) para la validación y aceptación de métodos alternativos, a escala internacional, que dispone la OECD (la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico).

Desde 2024 participa, de otro lado, como parte de interés y para el asesoramiento, en relación al Plan de Acción para acabar con los ensayos animales para evaluación de químicos (EU Roadmap for Phasing Out Animal Testing for Chemical Safety Assessments). Un programa que en respuesta a la exitosa Iniciativa “Save Cruelty Free Cosmetics”, conduce desde hace un año la Comisión Europea.

Enlaces de interés

Doctora Lisa Jones-Engel, científica de PETA: “Los experimentos en macacos fracasan sistemáticamente porque lo que funciona en un mono generalmente no funciona en un ser humano”

4 abril 2025

Romina Vallés, Luis Magallanes Muñoz

Apenas ha salido el sol cuando del aeropuerto de Tan Son Nhat, en Ho Chi Minh, Vietnam, despega un vuelo con destino a Camarles, un pequeño pueblo de apenas 3500 habitantes al sur de Tarragona. Allí se encuentra el mayor centro distribuidor europeo de macacos de cola larga, la especie de primate no humano más usada para experimentación. Lo que lleva ese avión en su bodega son cientos de éstos. Van metidos en cajas del tamaño de un transportín, prácticamente a oscuras, estresados y, en muchas ocasiones, heridos, y sin comida ni bebida. Ahora, algunas de esas rutas están siendo investigadas por evidencias de tráfico ilegal. La Generalitat de Catalunya también ha abierto un expediente administrativo a ese centro.

No hace mucho, la organización Abolición Vivisección hacía públicas unas imágenes de las condiciones en que los macacos son trasladados en estos viajes. En concreto, estas fotos, obtenidas por Animal Rights Bélgica, corresponden a diez inspecciones llevadas a cabo en el aeropuerto de Bruselas entre 2023 y 2024. En ellas aparecen decenas de estos primates procedentes de Mauricio y Vietnam durante su traslado en camiones hacia esa granja de Tarragona, Camarney. Se ven cajas ensangrentadas por la manipulación de los animales durante el traslado; cajas llenas de heces y vómitos goteando por los lados; macacos aterrorizados, macacos sedientos, macacos muertos.

Primates de pequeño tamaño. Macacos de cola larga, una golosina para la experimentación

Más de 100.000 primates no humanos son usados anualmente en experimentos, la mayoría de ellos, macacos de cola larga, según el portal de salud pública de la Unión Europea.

La preferencia por esta especie se debe a su pequeño tamaño, lo que los hace más manejables. Incluso, los laboratorios y centros suelen requerir que sean crías o jóvenes, para que no superen en muchos casos los dos kilos.

Precisamente, por causa del comercio y el tráfico desmesurados con esta especie, en 2022, la Unión internacional para la conservación de la naturaleza (IUCN) la declaró en peligro de extinción. Según un nuevo análisis, la situación de los macacos de cola larga ha empeorado de forma alarmante estos últimos tres años.

Estos esbeltos simios del tamaño de un gato doméstico, largas colas y ágiles dedos, “poseen capacidades cognitivas, emocionales y sociales muy desarrolladas”, explica la asesora científica sobre experimentación con primates de PETA, Lisa Jones-Engel, que tras dos décadas como investigadora de laboratorio, decidió pasarse “al otro bando” y ahora su objetivo es cerrar los laboratorios que experimentan con primates.

“Para llegar a las instalaciones de experimentación en Europa, Reino Unido, Estados Unidos o Canadá, muchos macacos son capturados en la naturaleza a pesar de las prohibiciones, lo que provoca daños ecológicos y un estrés severo en estos animales”, añade.

El cautiverio, cuenta esta primatóloga, es muy agobiante y antinatural para los macacos. En las instalaciones, a menudo están confinados en jaulas pequeñas: no pueden trepar, buscar comida o socializar, se les niega la capacidad de elegir con quién están. “Sufren traumas psicológicos: el confinamiento y su manipulación les provocan ansiedad, depresión y comportamientos repetitivos anormales, como caminar de un lado a otro, arrancarse el pelo o autolesionarse”

“Los dolorosos experimentos a los que son sometidos incluyen exposición a agentes infecciosos, procedimientos quirúrgicos, pruebas de drogas o estudios neurológicos, que a menudo implican métodos invasivos sin un manejo adecuado del dolor. Es una existencia miserable”, denuncia Jones-Engel. 

Viaje en estrechas cajas. El recorrido hacia la muerte.

Volvamos al tortuoso viaje que cada año hacen miles macacos de cola larga para la experimentación. Como decíamos, éste comienza en países del sudeste asiático, donde los primates viven agolpados en instalaciones para su exportación.

Las más grandes son Vanny Bioresearch, en Camboya, con capacidad para más de 15.000 macacos, y Nafovanny, en Vietnam, con capacidad para más de 30.000, según apunta Pablo Fernández, portavoz de Abolición Vivisección. Otra de estas instalaciones está en isla Mauricio, y su nombre es Noveprim (quedémonos con él para más tarde).

Según recomienda el CITES, el tratado internacional que regula la prevención del tráfico de animales, Vietnam es uno de los países que habría que vigilar de cerca por las sospechas de este tráfico ilegal y porque las autoridades no han proporcionado suficiente información sobre las granjas y de dónde obtienen los macacos que exportan. El CITES también está estudiando la suspensión de las exportaciones de macacos de cola larga desde Camboya, donde la ilegalidad es, según ellos, evidente.

El viaje en avión desde estos lugares implica, normalmente, varias escalas, por lo que puede llegar a durar hasta dos días. En ese tiempo, los macacos permanecen sin salir de sus estrechas cajas.

Las aerolíneas responsables de estos transportes, donde han sido tomadas las fotos de este artículo, son SkyTaxi, SmartLynx, BinAir o AirExplore. Una vez en Bruselas, la primera parada, los animales que se dirigen a Europa, serán metidos en camiones hasta los centros de distribución, principalmente, Camarney, que importa macacos y también los exporta hacia laboratorios de Europa y Estados Unidos.

Opacidad.  Camarney: polémicas, insuficiente control por parte de las administraciones y muchas sombras

Tras años de desacuerdos dentro del consistorio de Camarles y la oposición de vecinos y de asociaciones activistas, en 2006, el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya decidió dar luz verde a la instalación de Camarney como centro de apoyo agropecuario. En 2020, la Generalitat de Catalunya le concede la licencia de centro de experimentación de macacos. En 2022 (año en que los macacos son declarados especie en extinción), le permitirá duplicar prácticamente su capacidad hasta los 7.000 ejemplares.

Organizaciones nacionales e internacionales como Abolición Vivisección, Animal Alliance Canada, Animal Rights Belgium, FAADA, Jane Goodall España, LAV, MONA, One Voice y PETA, y personas del mundo académico, han pedido su cierre a la Generalitat de Catalunya y han criticado la inacción por parte de las autoridades, catalanas y estatales, en la supervisión de las condiciones de los macacos y en la comprobación de la legitimidad y validez de todos los permisos.

La Generalitat no está cumpliendo con su obligación, que es aplicar la ley con rigurosidad, es condescendiente con lo que está pasando allí dentro, que son todo irregularidades. No se está aplicando la Ley de experimentación, que dice que hay que hacer inspecciones cada año y que hay que comprobar que las irregularidades se han subsanado en la siguiente inspección”, nos explica Laura Riera desde FAADA. Según la ONG, las inspecciones se hacen sin ni siquiera entrar en las instalaciones: “Allí nunca ha entrado nadie porque para entrar tienes que llevar la prueba de la tuberculina y los inspectores nunca van con la prueba hecha”.

El portavoz de Abolición Vivisección denuncia que han llegado a contar hasta 30 macacos dentro de una misma jaula, por cuyas estrechas rejas metálicas los animales apenas pueden sacar una mano para rozar las hojas de los árboles cercanos. Fernández cuenta que en los informes de la Generalitat que ellos han podido recabar, se pone en evidencia la falta de control: “En varios momentos no se puede confirmar la trazabilidad de algunos animales, que aparecen borrados del registro de sanidad del centro, lo que hace pensar que no se lleva un control exhaustivo sobre su procedencia.” Todo esto, cuando la legislación europea de experimentación animal permite sólo utilizar en laboratorios los animales criados en cautiverio. “Por no hablar de la falta de pruebas necesarias para comprobar que no están contagiados de enfermedades como la tuberculosis”, añade.

El Departament de Territori, por su parte, nos dice que las inspecciones se llevan a cabo, que en éstas se visitan y revisan las instalaciones de la empresa junto con el personal especializado del centro y se hace una revisión documental. En cuanto a las inspecciones por sorpresa, como dice la ley, la Generalitat apunta que, debido a la complejidad de las visitas, hay que avisar con 48 horas (según dice la actual legislación, sin embargo, estas inspecciones podrían realizarse sin previo aviso). También nos confirman que han abierto un expediente sancionador a Camarney SL, actualmente en trámite, pero no nos especifican los motivos. Este diario ha intentado ponerse en contacto con Camarney vía Charles River Laboratories sin éxito.

Tuberculosis. Un problema para la salud pública.

Una de las consecuencias del tráfico ilegal de estos macacos son los riesgos para la salud pública.

“Los países donde se capturan o crían macacos para la exportación, a menudo tienen una supervisión regulatoria limitada. Las condiciones de concentración y falta de higiene en las instalaciones de cría permiten que las enfermedades se propaguen rápidamente entre los animales. Los macacos infectados pueden ser exportados sin un control adecuado, lo que introduce patógenos en los países importadores”, advierte la dra. Lisa Jones-Engel.

En los últimos dos años ha habido un aumento en el número de envíos que llegan a los Estados Unidos y la UE con macacos infectados con tuberculosis.

“Estos animales pueden albergar infecciones de tuberculosis latentes, lo que significa que no muestran síntomas, pero pueden reactivar la enfermedad bajo estrés, por ejemplo, durante la captura, el transporte o en laboratorios, volviéndose infecciosos”, concluye. Además, se ha demostrado que los macacos de cola larga pueden ser portadores de graves enfermedades transmisibles a humanos, como ébola, hepatitis, herpes virus o melioidosis, que podrían pasar a los humanos y hasta convertirse en pandemias.

En la inexpugnable Camarney, una de las pocas veces que se han podido captar imágenes del interior, “se vieron ejemplares con sarna por todo el cuerpo, otros con herpes, algunos intentando abrir los candados o mordiendo los barrotes. Deberían estar en su hábitat y no encerrados en una cárcel”, narran desde Igualdad Animal. 

Otro reciente caso de tuberculosis en macacos importados de Vietnam por Anapath Research (Barcelona), que afectó a otros cuatro países europeos o la detección de melioidosis en macacos tras haber pasado el periodo de cuarentena en Estados Unidos, ponen de relevancia el riesgo en su concentración y transporte. Sobre todo, si hay negligencias e irregularidades como la del pasado 2 de octubre, cuando la principal aerolínea responsable del transporte de macacos a Camarney, SkyTaxi, fue multada en Canadá por haber llevado a cabo tres transportes de casi 2000 macacos de cola larga sin disponer de los permisos pertinentes para trasladar animales vivos. Llama la atención que quien avisó a las autoridades canadienses de esas irregularidades fue la propia Abolición Vivisección.

Ensayos con alto porcentaje de error. Por una experimentación más ética

Varios estudios desde el lado del activismo por los derechos de los animales (como éste de la ONG ADDA), aseguran que los ensayos con éstos tienen un alto porcentaje de error.

Para la doctora Lisa Jones-Engel, la experimentación con primates es un enfoque defectuoso y obsoleto: “los experimentos en macacos fracasan sistemáticamente porque lo que funciona en un mono generalmente no funciona en un ser humano”.

“A pesar de las similitudes genéticas, los macacos tienen diferencias críticas respecto a los humanos en sus sistemas inmunológicos, estructuras cerebrales y fisiología, lo que los convierte en modelos poco fiables para predecir las respuestas humanas”.

Más del 90 % de los medicamentos que pasan las pruebas con animales fracasan en los ensayos clínicos con seres humanos debido a su toxicidad o ineficacia, según la primatóloga.

“Las vacunas y terapias desarrolladas con primates a menudo naufragan cuando se aplican a seres humanos, lo que supone una pérdida de tiempo y recursos. Las décadas de pruebas de tratamientos contra el VIH en macacos no han logrado producir una vacuna eficaz para seres humanos, a pesar de los aparentes éxitos en modelos animales”.

En lugar de experimentar con animales, la doctora Jones-Engel expone otras opciones, como los organoides (estructuras tridimensionales creadas a partir de células humanas, que imitan órganos), las simulaciones por computadora (algoritmos avanzados que pueden predecir las respuestas a los medicamentos con gran precisión), la inteligencia artificial y el aprendizaje automático (para analizar grandes conjuntos de datos, identificar posibles objetivos farmacológicos y simular las respuestas fisiológicas humanas), la microdosificación en personas (con muy bajo riesgo) o los estudios voluntarios en personas.

Fuente de información: La Vanguardia