Actuaciones importantes en los Estados Unidos contra la cría de perros destinados a la experimentación

Ridglan Farms es la última de las empresas que cerrará sus instalaciones de Wisconsin para evitar la apertura de un proceso judicial.

16 diciembre 2025

Se constatan avances muy importantes en los Estados Unidos. El gigante americano, con su nuevo presidente a la cabeza, Donald Trump, está consiguiendo asombrar con la más pura ambivalencia en ciertas de sus actuaciones. Por un lado considera, obviando todos los estudios y argumentos al respecto, que esto del calentamiento y de los gases con efecto invernadero es un cuento. Por el otro, sin embargo, sea por destinar dinero a otras causas, por conveniencia o convicción, está decidido a poner fin a las pruebas con animales, por lo menos las más crueles y 100% prescindibles.

En este último año las agencias que dependen del gobierno federal, la FDA (Food and Drug Administration) y el NIH (National Institutes of Health) han dado pasos de una enorme envergadura. La primera comunicó el mes de abril su decisión de avanzar en alternativas, y poner punto y final a los ensayos animales de anticuerpos y nuevos medicamentos. La segunda, por su parte, anunció que cerraría su último laboratorio para perros, que durante 40 años sometió a experimentos muy severos, de sepsis o de shock clínico a los Beagle, produciendo 2.113 muertes horrorosas e inservibles.

Ridglan Farms

El contexto viene reforzado con la insistente presión de los grupos animalistas. Uno de los más potentes, el proyecto White Coat Waste, que se dedica a rescatar a animales maltratados pero también a denunciar y a detener todo el dinero que se inverte en la experimentación, ha puesto en actualidad de la gente el que es su lema: “Stop the money. Stop the madness!” y ha estimado que el gasto que se destina anualmente a los ensayos animales, proveniente del erario, se sitúa en 20 billones de dólares.

La denuncia ha reavivado voces de parlamentarios, tanto a nivel federal como en los diferentes estados, y se ha unido al magno trabajo de fondo de otras organizaciones como PETA, Dane4Dogs o Direct Action Everywhere. El momentum sitúa una atenta mirada, más que nunca, al negocio suculento de la experimentación, y especialmente, al que utiliza a perros, por ser estos más cercanos y emotivos para la ciudadanía.

Fruto de todo este contexto, en el mes de octubre, la segunda gran empresa dedicada a vender perros para experimentación (la compañía de Wisconsin, Ridglan Farms) anunció que concluirá su actividad de cría y comercio a partir del 1 de julio. El motivo que hay detrás de esta reciente decisión es, nuevamente, una denuncia por probable incumplimiento de la Animal Welfare Act, la ley que rige en bienestar animal, de Dane4Dogs y Direct Action Everywhere. Reportaba, en concreto, que los más de 2.000 perros que de media ha albergado (y albergará todavía hasta el verano) este criadero, yacían en jaulas pequeñas, con heridas no tratadas, y eran intervenidos muchas veces sin recursos y también sin anestesia. La gravedad de los hechos dio lugar a que el estado de Wisconsin designara a un fiscal para empezar a investigar, y la presión ha terminado con un pacto que acaba con el negocio.

Precedentes y futuro

No es un hecho novedoso que un estado o tribunal se implique para investigar una denuncia por maltrato a favor de los animales. El último precedente, y con más repercusión, fue el de Envigo, un criadero del estado de Virginia que cerró también sus puertas a raíz de una indagación encubierta liderada por la organización PETA, en el 2021. Se encontraron más de 5.000 cachorros y adultos de la raza de los Beagle, que se emplean por su gran docilidad, en condiciones denigrantes, jaulas sucias, excrementos, carencia de nutrición o personal inadecuado. Del proceso se ordenó una multa a Envigo (octubre 2024) de 35 millones por varias penalidades (conspirar contra la Animal Welfare Act o contra la Ley de Agua Limpia), y el pasado mes de junio se imputó como acusada a la Doctora Dawn Marie Gau, veterinaria responsable de la granja, por 17 delitos de crueldad.

El gigante americano, que utiliza a millares de perritos anualmente para experimentación (que van desde pruebas más suaves de conducta hasta ensayos de tóxicos muy severos) mantiene todavía abiertas dos empresas importantes que proveen de estos canes, a un precio muy provechoso, a varios laboratorios: Marshall Farms, en Nueva York (16.000 perros) y Oak Hill Genetics, en Ilinois (con 800). Esta industria, aún opaca y floreciente, recibe ahora, por lo menos, una oleada de activismo y petición de más medidas desde la administración. Esperemos que, al menos estas tendencias positivas y  renovadoras, desde el continente norteamericano, puedan llegar a España, donde en 2024 se emplearon 1.117 perros para ensayos, mientras continua la falta de transparencia y de carencia de medidas decididas al respecto. 

Enlaces de interés: